martes, 5 de octubre de 2010

Roja y tentadora

"Estoy en el peligroso límite, estoy estancada... pero se que las cosas no se van a quedar tal cual.

Si me precipito, pierdo.

Pero aún a riesgo de fallar, tengo que avanzar. Debo milimetrar mis pasos, ya que no puedo darme el capricho de dar un paso en falso.
He de ser sigilosa, sutil y controlar hasta mi respiración.

¿Jodido eh?

Tengo todo tipo de obstáculos, pero debería de ser lo suficientemente hábil para que mis obstáculos se conviertan en mis aliados. Difícil.
Luego he de engañar a mi víctima, haciendo que piense que estoy de su lado... Improbable.

Y aquí llega lo más difícil... tengo que resistir la tentación de morderle el cuello y succionar ese líquido burdeos, caliente y aromático.
He de alejarme lentamente de su cuerpo sin hacerle ni un rasguño mientras veo a traves de su piel la sangre fluyendo por sus venas. Casi imposible.

Es el problema que tenemos los vampiros...
Nos cuesta resistirnos a la sangre de ahora aunque sepamos que si aguantamos podríamos tener sangre para un milenio más.

Es como comprarse todos los CD's de tu artista favorito, pero no abrirlos ni escucharlos, porque sabes que dentro de 50 años podrían valer 100 veces su valor original...
El problema es que también podrían no valer nada.
Y pensarás que desperdiciaste tiempo que podrías haberlos escuchado, pero ahora es demasiado tarde porque ya no están en tus manos.
Al fin y al cabo es una apuesta.

Pero es un riesgo que hay que asumir.

Así que nada, a cazar"





Un pequeño relato bastante vampírico. Espero que os guste.
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lunes, 20 de septiembre de 2010

Justo tres segundos

No entraba en mis planes.
No era algo que hubiese imaginado más que en sueños absurdos de hacía tiempo... y desde luego no contaba con ello.
Y me encontré enfrente de un problema que no podía resolver.

No podía escapar del problema, como habría hecho normalmente, ya que estaba justo delante de mi.
En cierto sentido estaba entre la espada y la pared.

Solo tenía una cosa en mente, me quedaban menos de tres segundos para decidir que quería hacer.


Razón o corazón.




Sabes... nunca fui capaz de usar la razón... mi instinto es demasiado fuerte... tengo demasiado corazón.
Quizás sea mi mayor fuerza o mi peor debilidad, pero asumo que es parte de mí.


Quedaban dos segundos.


Era una escena surrealista, una especie de deja-vù.
Me recordaba a una escena de hace tiempo solo que esta vez no lo había provocado abiertamente...
Mi mente sobrecargada disparaba sin acertar a ningún blanco.
No se me ocurría una solución que atase todos los cabos.


Y recordé algo que me he repetido miles de veces.


-Si tienes que elegir, elige la opción de la que menos te vayas a arrepentir... el corazón.


Quizás mi subconsciente me llevó a que solo quedase un segundo.



No se si me arrepentiré de seguir mis instintos.

Me da igual, porque después de todo solo hay una vida.
Y si voy a cometer errores, quiero haber sentido que necesitaba cometerlos...



Así que escogí saber lo que habría pasado si lo hubiese hecho.





Espero que os guste este relato, está basado en una experiencia que yo viví y seguro que más de uno se siente identificado con ella.
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viernes, 10 de septiembre de 2010

Para los corazones rotos

Últimamente veo muchos corazones rotos...

Son personas que andan con una sombra de lo que fue su sonrisa, lloran solos, en silencio, desconsolados sabiendo que nunca recuperarán el tiempo pasado. Viven de sus recuerdos y se alimentan de su propia tristeza y del consuelo ajeno.


Sueñan con esa persona que les robo su chispa de vida y desean más estar a su lado que olvidarla.


Es su sueño oculto y perversamente masoquista...

Quisiera darles mi cariño, mi comprensión, llorar sus penas para aligerar el peso de su corazón, abrazarles cuando no puedan más y decirles al oído que todo saldrá bien... que algún día, desearán más olvidar a esa persona que volver a estar a su lado.


Y entonces todo cambiará.


Cúrate, por favor
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viernes, 30 de julio de 2010

Superate

¿Por qué nadie me quiere?

Una pregunta que alguna vez casi todo el mundo se hizo... Yo voy a dar mi respuesta.
Es cierto eso que dicen de que si no te quieres a ti mismo, nadie te va a querer.

Quíerete.

Me dirás que porque ibas a quererte, quizás pienses que eres una mierda, y es posible que lo seas.
Pero si lo eres es porque tu mismo te has permitido serlo.

¿Por qué?
Porque no tienes valor para ser más tu mismo.

Supérate. Haz lo que de verdad quieras hacer.

No me refiero a que vayas un día y porque te de el venazo te montes en un coche y atropelles a todo el que se pase por delante ni nada por el estilo. Hablo de algo más allá.

Atrévete a dar el paso.

Gástate todo tu dinero en un viaje. Habla con esa persona a la que siempre has querido decirle algo. Preséntate a un casting porque sabes que puedes hacerlo.

Cuando lo hagas, te darás cuenta de que te quieres más a ti mismo, porque has convertido tu vida en algo mejor de lo que era.
Has dejado atrás a tu antiguo yo cobarde, que no se atreve a vivir su vida en primera fila y serás la persona que deberías ser.
No es cambiar para otra persona, es cambiar para ti mismo, para quererte un poco más. Siéntete orgulloso de contar tu vida a los demás porque tienes una vida de verdad.

No es fácil, pero si lo fuese, ¿acaso sería divertido?



A mi me está costando, pero le estoy cogiendo el tranquillo y he descubierto que si puedo hacerlo y quiero hacerlo, no tiene porqué haber nada que me lo impida.

¿Porqué tener una vida mediocre cuando puedes ser tu mejor yo mismo?

Hazte un favor y atrévete.

Porque como suelo decir, si no juegas, no puedes ganar.
Y si fallas, pues lo vuelves a intentar, o empieza con algo distinto, total, en el mundo hay millones de cosas por hacer.

Crea el tú que querrías ser, para poder quererte de verdad.

Descubre lo mejor de ti mismo y muéstraselo al mundo.
Y, no lo olvides, vas a tener que soportarte a ti mismo toda la vida.
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