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domingo, 4 de febrero de 2018

La friendzone

En mundo de la ficción e incluso en la realidad, existe un tópico, un cliché, que odio de manera muy particular:

"Si amas a alguien y eres bueno, mereces ser correspondido"
O dicho de otra manera: "Nadie merece estar en la friendzone"

NO

Simplemente no. Me niego a aceptar tal argumento.

Es tan reduccionista, tan simplón y tan trillado, que aún me sorprende que la gente sea tan poco crítica y lo acepte sin rechistar como algo natural.

Es un argumento que simplifica los sentimientos humanos y los convierte en una meritocracia, simple y fácil de juzgar. Culpa a una persona de no querer a otra (¡como si uno eligiese qué sentir!) y además, convierte a quien ama en un mártir, que es buena persona simplemente porque se enamoró.

Hay veces en las que, efectivamente, el enamorado es una buena persona. Pero los hay que no, simplemente están enamorados/obsesionados y eso automáticamente les convierte en buenas personas que merecen ser correspondidas.

Basta con hacer una búsqueda rápida por internet para encontrar artículos en los que se victimiza a estas personas "Los 10 personajes más famosos y tristes que han sido enviados a la friendzone" o "15 Personajes de la pantalla grande que fueron condenados a la friendzone; ¡adiós soldados caídos!" (ojito con el "condenados" y el "adiós soldados caídos", son todos unas víctimas de los desalmados que no les corresponden)


Las personas no decidimos enamorarnos. Pasa y punto. Tanto para un lado, como para el otro. 
Y criticar los criterios inconscientes o conscientes de una persona para enamorarse es hipócrita.

Cuando Leonard (en teoría normalucho) de The Big Bang Theory critica a Penny (una chica guapa) por enamorarse siempre de chicos guapos, está siendo un hipócrita. Tú Leonard, te has enamorado de una chica PORQUE es guapa. Porque se pasa la vida criticándola, y parece que no le interesan sus aficiones. Solamente parece interesarle porque es guapa. (Este artículo lo explica mejor que yo).

Y si dudas, pregúntate por qué te has enamorado de las personas que te has enamorado. O mejor aún, ¿por qué no te has enamorado de otras personas en cambio?

¿Sigues pensando que tienes derecho a juzgar?

En definitiva, puede darnos pena que alguien sufra por no ser correspondido. Pero en vez de pensar que es culpa de la otra persona, deberíamos desearle a la persona que lo supere y encuentre la felicidad en otro lugar.

Resultado de imagen de friendzone sexzone

Por último, os dejo con una reflexión: El mismo derecho tiene a enfadarse alguien por ser metido a la friendzone, que la persona que es metida en la lovezone o sexzone. O sea, ninguno.

Si no te gusta lo que hay, libre eres de marcharte, sin rencores.
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jueves, 20 de abril de 2017

Marchito

-Es extraño.
+¿Qué es extraño? 
-Haber amado.

El amor en pasado es extraño.

Porque está acabado, pero nunca extinto.
El amor en pasado duele al roce.

Se queda atascado en un limbo entre el recuerdo y el olvido. Cómo si tu memoria no fuese del todo capaz de soltarlo. Pero tampoco lo quiere en presente.

Y es que ves a quien tanto te importaba y ya no es nada. 
Genera una especie de incomodidad; por un lado todo se acabó y lo sabes, pero por otra parte, echas de menos sentir algo. Ahora es una persona totalmente desconocida, pero una vez no fue así y no sabes con cual de las dos quedarte.

¿Cuánto queda del tú que conocí? 

Los sueños te traicionan y te hacen recordar lo que sentías en el pasado. Y aunque flaquees y al final decidas que te importa, tampoco eres realmente capaz de volver a tener a esa persona en tu vida, porque aunque es cierto el dicho de "Dónde hubo fuego, cenizas quedan" también es cierto que las cenizas ya nunca más volverán a arder como antes de ser consumidas.

Tú quieres que te importe, o que deje de hacerlo por completo, pero que no sea a medias.

Por favor, a medias no.

Pero da igual. No te esforzarás en olvidar. Ni en recordar.
Cuando oigas su nombre no podrás evitar poner la oreja.
Cuando le veas por la calle habrá un breve instante en el que pensarás en lo bonito que era todo antes, pero lo olvidarás en cuestión de segundos.
Cuando eches de menos todo prometerás volver a hablar, mantener el contacto, pero tal vez ni te atrevas a dirigir palabra.
Cuando parezca que lo has olvidado del todo, resurgirá su nombre en tu cabeza y volverás a hacerte la misma pregunta: ¿Por qué?

Y seguirá en el limbo.
Como una flor que ya no es flor.
Marchito.


Siempre habrá un rincón de soledad en mi que te pertenezca.



Dedicado a M, a H, a S y en general, a todas las personas que creí que serían siempre alguien importante en mi vida y se quedaron en un simple alguien.
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miércoles, 1 de marzo de 2017

Caída libre

¿Nunca te ha pasado de estar en medio de una pelea y comenzar a reírte sin ningún motivo?
¿Alguna vez te han dicho una buena noticia y no te ha alegrado en absoluto?
¿No te ha pasado que a veces crees que vas a reaccionar de una forma ante una situación, y cuando llega la situación reaccionas de cualquier forma, menos la pensada?

Siempre me ha sorprendido. 
Siempre me he sorprendido a mi misma haciendo lo más inesperado, en el momento más insólito. 

Es curioso, da igual cuanto nos conozcamos, siempre parecemos guardar sorpresas, cómo si no quisiéramos aburrirnos de nosotros mismos.

Algunas cosas que parecían importantes, luego resultan no serlo. Y otras cosas, tal vez cosas pequeñas, al final resultan ser imprescindibles.

Hasta ese momento, pareciese que estuviésemos en un sueño recurrente. En un círculo vicioso.

Pero cuando llega el momento, la misma cantinela de siempre, ya cansa.
Y ante la misma situación, ya no haces lo de siempre. Haces algo nuevo.
Y cuando creías que nada iba a cambiar, todo cambia.

Enhorabuena, hoy eres libre.


Me siento como si estuviese en el mundo al revés.
Y es increíble lo bien que sienta.


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lunes, 31 de octubre de 2016

Palabras

Las palabras se las lleva el viento,
pero no desaparecen
Sin acto quedan vacías, 
desmerecen, 
obedecen al destiempo 
en el limbo de tu memoria, 
esperando un momento 
de paranoia transitoria.

Y luego vuelven 
como una fábula irrisoria.
Karma, si te encuentras aquí, 
no te olvides de esta historia.

Se abren hueco en tu coco y crean un eco.
Te prenden fuego y no te ayudan 
sino que vienen a extenderlo. 
Escuecen fuerte en tu mente, suplicas, 
quieres que cesen, salpican
dónde más duele.
Sarna a disgusto no pica, te muerde.

Y luego entiendes
que el pasado ya no importa
Solo tienes un momento
para cambiar toda la historia.

Mide bien lo que hablas
por si algún día lo tragas
escoge bien tus palabras
que no te salgan forzadas,
No intentes ser quien no eres
no te esfuerces, no puedes
vive entonces el presente
y recuerda quien vive la vida de otro muere.
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martes, 29 de marzo de 2016

El mundo incorrecto

Vivimos en un mundo extraño.

Podemos conocer mejor a alguien que vive en la otra punta del mundo que a nuestros vecinos.
Tenemos la capacidad de ver y oír a alguien que no está con nosotros.
Nos sentimos conectados a personas famosas que no saben ni que existimos.

Y es ilógico. Nuestra naturaleza no lo soporta.

¿Cómo vamos a esperar que alguien sea espontáneo si para serlo tiene que desplazarse 50 kilómetros?
¿Cómo podemos olvidar a alguien y dejarlo pasar si tenemos la oportunidad de verlo una y otra vez?
¿Es natural que nos importen las cosas que no están a nuestro alcance?

No estamos hechos para la distancia, ni para lo que no se puede tocar.

¿Nunca habéis sentido que echáis de menos a alguien a quien no conocéis realmente?

Es incorrecto.

La falsa sensación de cercanía.
Que nos falte el olor y el tacto de las cosas.
El olvido imposible.

Tenemos cerca cosas que nunca hemos tocado y elegimos lo que está lejos.

Tal vez no vivamos en un mundo extraño, sino seamos nosotros los extraños.


¿A dónde van a parar los sueños?
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jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Estrella Polar o Estrella Fugaz?

Hay momentos grandes y otros pequeñitos.
Pueden ser inolvidables o tal vez efímeros

Días de lágrimas, de Sol, monotonía, ilusión...

Emociones

A veces el dolor nos supera. O la euforia se apodera de nuestro ser. Tal vez la ira nos corroa.

Sin embargo, otras veces parece que faltan sentimientos, nos sentimos algo vacíos.

Y me pregunto, ¿por qué sentimos cómo sentimos? ¿es mejor sentir más o ser impermeable?

¿Intensidad o duración?

Quizás de igual, total, no elegimos lo que sentimos.

Aún así podemos elegir quedarnos cerca de la calma o de la tormenta.
Pero, ¿qué es mejor, reír fuerte para después romper en llanto o estar simplemente contento?

Para mi, no hay una sola respuesta, quizás debamos decidir según la situación, según que estemos dispuestos a aguantar, pero siempre con los ojos abiertos.


¿Qué sientes ahora?
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viernes, 4 de septiembre de 2015

Only human

Tengo miedo.

Miedo de mostrarte mi peor cara.
De que veas mi psicosis. De que conozcas mi lado más retorcido.
Mi paranoia. Mi obsesión.

La cobardía con la que vivo. El odio irracional.
Enseñarte mis cicatrices más dolorosas. Aquellas que muestran que he estado rota.
Las secuelas de mis circunstancias.

Me asusta que comprendas que hay mucha tristeza en mi interior. Que aún no he superado todo lo que debería quedar en el pasado.

Que te encuentres con el lado inseguro, que a veces y solo a veces, gana la batalla.

¿Podrías mirar algo que a veces ni yo misma soy capaz de mirar?

Pero aún más que todo eso, lo que más me aterroriza es que no lo entiendas.
Que no sepas ver todas las cosas buenas que hay.

Todo mi esfuerzo. Mis ganas de hacer algo bueno por el mundo.
Mi amor por la vida y por las personas.
El optimismo dentro de la más absoluta oscuridad.

El valor y la luz.

La voluntad de comprender.
La comprensión y la consciencia.
El cambio.

¿Y si lo ves todo y el balance sale negativo?

Después de todo, soy sólo humana.



No quiero que me mires, quiero que me veas
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viernes, 17 de julio de 2015

Tú lo vales

Como ya sabréis, los que conozcáis este blog, reflexiono mucho, y sobretodo, reflexiono sobre el Amor. Y en mi regreso, no iba a ser menos.

Se dice que hay dos emociones básicas de las que surgen o derivan todo el resto.
Estas dos emociones son el Amor y el Miedo.

Del Miedo, surge la ira, la tristeza, el rechazo, la envidia, el odio... en general, las emociones negativas.
El Amor es más complicado, pues no hay un consenso claro sobre qué es el Amor.

Tendría sentido que si el Miedo produce emociones negativas, el Amor produzca positivas.

Pero no suele ser así de fácil.
"¿Y por qué?"
Porque hay un error de concepto: confundir las Emociones con los Sentimientos.

Los Sentimientos y las Emociones no son lo mismo, pues los Sentimientos son más duraderos, pero las Emociones, aunque más cortas, son más intensas.

Os voy a poner un ejemplo: "María y Jorge se ven por primera vez. Se gustan. Comienzan a hablar, se gustan mucho, y después de unos días, deciden ponerse a salir, convencidos de que se han enamorado. Pero comienza a pasar el tiempo y María se deshincha, y "ya no quiere" a Jorge. Le deja y él está destrozado, la quiere más que nunca"

Seguro que os suena esta historia. Y más de uno habrá preguntado "¿Por qué María ya no quiere a Jorge?"

La respuesta es simple: porque nunca le ha querido.
Lo que María y Jorge sentían eran Emociones, no Sentimientos. Eran algo pasajero.
Y es que ninguno de los dos se conocían lo suficiente para enamorarse. No sabían lo suficiente el uno del otro.

"Pero Mir, espera un momento, ¿y entonces por qué Jorge sigue queriendo a María?"

No la quiere. Lo que a Jorge le sucede es que, al ser María la primera en darse cuenta de ese detalle y rechazarle, a él le ha pasado algo muy habitual: se ha colgado de ella.

Y es que el Amor es como un balancín en el que dos niños se encuentran jugando. Es divertido jugar dos, pero si uno se va de golpe, deja al otro colgado.


Quizás la lección sea "Antes de subirte al balancín, conoce a la persona lo suficiente para saber si va dejarte tirado a la primera de cambio" y para saber que tú no vas a dejarla tirada.

"¿Y cómo puedo conocer bien a alguien y saber si merece la pena?"

Recordando siempre que TÚ LO VALES.
Mereces a alguien que te respete. Mereces tener lo que quieres de otra persona.
Y si conoces a alguien y te gusta, pero no te puede dar lo que necesitas, deberías pensar si merece la pena.
Porque en este balancín, tu amor tiene que pesar lo mismo que el suyo para que funcione.

Y aunque aprender la lección a veces requiera tropezar mil veces con la misma piedra, lo que no te mata te hace más fuerte y mañana aprenderás.
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martes, 3 de marzo de 2015

Exigencia

Dicen que pensar demasiado lleva a las personas a deprimirse.

Soy una persona que piensa mucho. Y estoy de acuerdo con esa afirmación. Pero debo hacer una matización; ese dolor nos enseña algo siempre.
A veces la lección no llega en seguida, pero siempre se aprende algo.


Dicen que se vive más feliz en la ignorancia.

En esta afirmación, en cambio no estoy de acuerdo. No creo que sea más feliz el ignorante, sino que se evita momentos de tristeza y dolor. Y se priva del conocimiento que este otorga.
Creo que las personas que no piensan mucho nunca cambian. Esas personas están destinadas a vivir en un bucle repitiendo los mismos errores y morir sin haber tenido la vida que realmente deseaban en un principio.

Pensar es duro, ¿para qué lo voy a negar?
Te hace darte cuenta de las posibles consecuencias de cada una de tus acciones. De tu responsabilidad. De toda tu capacidad de hacer las cosas mal, de tu capacidad de destrucción.

Y cuando ves tu potencial para arruinarlo todo, no puedes evitarlo, comienzas a exigirte a ti mismo ser bueno. Hacer lo correcto. Ser lógico y no cometer los mismos errores estúpidos que has visto mil veces en los demás e incluso en ti mismo.
Tratas de suprimir tu egoísmo. De no cometer errores de los cuales ya conoces el resultado.

Te portas siempre lo mejor posible. E incluso, da igual el miedo que tengas, tratas de hacer lo correcto incluso cuando te duele mucho.
Haces cosas que la mayoría de la gente no se atrevería a hacer. Incluso pasando por encima de tus propios sentimientos.

Pero los demás no suelen darse cuenta de tus buenas intenciones, de tus esfuerzos.
La gente no suele apreciar el esfuerzo que hacen los demás o al menos no lo expresan.
Y al final, una parte de ti comienza a creer que no eres tan bueno realmente y que tu esfuerzo no es el suficiente.

Y nunca te sientes lo suficientemente bueno.
Siempre hay alguna exigencia imaginaria por cumplir.

Y a menudo, una de esas exigencias es no pedir demasiado a los demás.
Sabes que no se dan cuenta de las consecuencias de sus actos.

¿Por qué te exiges un mundo a ti mismo? ¿Y por qué eres tan indulgente con los demás?
¿Crees que por entender mejor las cosas, por ser consciente, mereces menos indulgencia?

¿Es peor cometer un error cuando lo entiendes o cuando ignoras por qué esto está mal?
¿Está mal sentirse decepcionado cuando los demás no ven las cosas, aunque sepas que no es su culpa?

¿Es tan malo ser vulnerable?


Gracias por el esfuerzo. 
Por ver.
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domingo, 28 de diciembre de 2014

Dejarse llevar

No sabemos que es la vida.
No hay un guión escrito, no tenemos idea de que va esto.

¿Hay un significado?
¿No hay nada?

Decía Nietzsche que sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.
Y yo creo que las únicas preguntas a las que podemos resolver son las que hablan del ahora.

¿Qué ves ahora? ¿Qué pasa ahora? ¿Qué sientes ahora? ¿Cómo eres ahora? ¿Qué crees ahora?

Esas, y demás preguntas sobre el presente son las que, si nos sinceramos con nosotros mismos, podemos resolver sin miedo a caer en la mentira. Porque tú solo conoces bien el ahora.

La memoria no es infalible, no es posible recordar a la perfección lo que ha pasado, lo que eras, lo que sentías antes.
Tampoco es posible conocer el futuro. Nadie sabe lo que le depara el tiempo y no se puede decir "de este agua no beberé".

El ahora es todo lo que tenemos.
Y es hora de dejarse llevar.

Porque tenemos un instinto.
Y quizás este instinto, esa voz interior a la que no siempre escuchamos, nos está tratando de decir algo muy importante.
A menudo la acallamos, recordando veces en las que nos hemos equivocado "por su culpa".
Pero creo que la culpa no es de la voz, sino un fallo en la interpretación. Es normal, nadie nos ha enseñado a escucharla.
No es fácil. Hay que afinar el oído para oírla. Hay aprender a entender su significado, a interpretar bien lo que trata de decirnos. Hay que relajar esas barreras y dejar que penetre en tu interior y te diga por qué está ahí, por qué ha despertado.



Que si el presente es nuestra única pertenencia, quiero disfrutarla al máximo.
Y eso sólo es posible cuando no me peleo con una parte de mi.
Cuando me escucho, cuando cojo lo que tengo y decido disfrutarlo, cuando me dejo llevar, entonces estoy más cerca de ser yo.
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sábado, 8 de noviembre de 2014

El Desamor

Amor, sé que hablo mucho de ti, y más aún aquí, pero hoy voy a hablar de tu hermano, no tan bonito como tú, el Desamor
En una reflexión durante uno de mis largos y habituales viajes en bus, he llegado a una conclusión, el Desamor es cómo ese plato de comida que tanto odiaba cuando era niña:

Primero le hacía el vacío al plato, estaba a otra cosa, "aún no tengo hambre""¿plato? ¿qué plato?"

Luego, cuando mi estómago empezaba a rugir, me cabreaba, "¿por qué tengo que comer esa bazofia?""¡no pienso comerme ni un bocado"

Después trataba de negociar con mis padres "sólo me comeré dos cucharadas""¿y si no me lo como que pasa?"

Entonces, mis padres se hartaban y me obligaban a comérmelo y yo me lamentaba "está asqueroso""siempre me toca a mi comer lo peor, ¿por qué?"

Y por último, aceptaba que el sufrimiento solo acabaría si me acababa el plato, no había excusas ni condiciones... así que me lo terminaba.

Salvando las distancias, el desamor es muy parecido.
El Desamor es un plato de tristeza que no queremos ni probar. 

Pensamos que podemos pasar de él, pero, aunque en la vida real, de la comida horrible a veces se puede pasar, del desamor no se puede.
La única forma de acabar con esta tristeza es comértela, es llorar, lamentar, sin resistirse a ella, aceptar que tienes que pasar por ella para llegar a estar mejor.

No es fácil, para qué mentir, pero hay que aceptar que el dolor está ahí y no puedes pasar de él, así no desaparece, sino que crea angustia en tu interior.

Y esto, realmente se puede aplicar también a otros tipos de "duelo", otras luchas internas en las que perdemos algo y necesitamos aprender a vivir sin ello.


Para poder seguir adelante, hay que dejar el pasado atrás y tener la vista al frente.
Para poder volver a amar, hay que desamar.



Paradójico es que haya que 
estar triste para poder dejar de estarlo

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jueves, 31 de julio de 2014

Mi propio rincón de soledad

A veces siento como si hablase con una pared.

Porque hable o grite, nadie me escucha y porque el que me escucha no me comprende.
A veces siento que escribo una entrada que nadie va a leer y que caerá en el olvido como tantos sentimientos perdidos.

A veces soy solo yo en mi cabeza.
Y no sé salir.
Y me pongo mil corazas para no sentir, tratar de que las cosas no me afecten.
Que, por supuesto, no sirven para nada.

Tan pocas veces alguien te entiende.
Y por eso, cuando veo un atisbo de comprensión en otros ojos, surge la esperanza.
Porque quizás hoy, alguien me entienda.


Estoy llorando, pero no importa



Dedicatoria especial: gracias por otorgarme el mayor rayo de esperanza de mi vida y regalarme tiempo y el amor más verdadero que jamás he recibido.
Por ser esa persona que siempre me apoya y no me pone ninguna condición.
Porque tú me enseñaste a ver lo bueno que hay en mi y me confiaste tus mayores secretos.
Por regalarme valiosas lecciones y por ponerme el listón muy alto y enseñarme que merezco más y darme fuerzas para reclamarlo.
Por inspirarme, ser una heroína nada común, una mujer con sentimientos de verdad, de esos que te pueden hacer llorar sin consuelo con el alma rota... O llenarte de plena felicidad.
Yo, no sólo te deseo la mejor de las vidas, sino que voy a luchar a tu lado porque sería absolutamente injusto que no la consiguieses.
En mi vida está implícito que te quiero, y quizás no sea necesario decirlo, pero creo que no existen palabras suficientemente obvias, así que ahí va: te quiero.
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lunes, 2 de junio de 2014

El amor es para valientes

Besar a alguien tantas veces significa tener que olvidar a esa persona.
Sentir tantas veces significa perder.
La línea entre acercarse y estrellarse es tan fina...

¿Por qué no decirlo? Tengo miedo.

Tengo miedo de perder porque he perdido.
Tengo miedo de saltar a la piscina sin mirar si hay agua.

Una parte de mi no quiere volver a intentar, volver a besar y volver a perder.
Tener un vacío, como si una parte de tu vida nunca hubiese existido.

Esa parte quiere conservar y prefiere ser tranquila, contenida y en definitiva correcta.

Pero otra parte se resiste. Otra parte me dice que sólo tengo que esperar, que tengo que curarme, que tengo que aprender, que tengo que enamorarme.


Así que voy a hacer una trato conmigo misma:
Sólo arriesgaré cuando el no arriesgar no me deje vivir, cuando sepa que la duda va a ser lo peor para mi. Cuando encuentre a alguien que merezca la pena.
Cuando ame y me amen.


No hay nada más raro que el amor
No hay nada más bello que el amor
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lunes, 10 de marzo de 2014

La vida

La vida.
¿Qué es la vida?

Para mi, es cada momento en el que descubres algo de ti mismo que no sabías.

Y yo vivo buscándome, a veces en las cosas grandes, a veces en las pequeñas.
A veces en espejos, otras en otros ojos.
En otras personas o en mi misma.

Y a veces me sorprendo.

Porque no soy como me han dicho.
Nadie es quien los demás dicen que es.

Solo tú puedes encontrarte.
Solo tu voz te puede decir quien eres.

Deja de escuchar las voces de quienes creen saber más de ti que tú.
Nadie sabe más de ti que tú.

Porque solo tú has vivido tus experiencias.
Solo tú tienes tu verdad.

Es cuestión de encontrarla.
Y vivirla.


Soy mucho más de lo que tú puedas ver
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lunes, 6 de enero de 2014

¿Cómo salvar una vida?

Todos tenemos momentos en la vida en los que el mundo se viene abajo.
A todos nos tiran una piedra y nos hundimos con su peso.
Esta piedra puede ser cualquier cosa, desde la peor de las traiciones, hasta una simple palabra.

La gente a veces te pregunta ¿cómo te hundes con esa piedra, si no pesa nada?

Esas personas te hacen sentirte solo y débil.
Porque no te entienden.

Porque la misma piedra, no pesa lo mismo en diferentes manos.
Porque lo sensibles que somos, porque nuestra fragilidad es algo único, que solo nosotros tenemos.

Merecemos que alguien nos entienda.
Merecemos que alguien nos quiera sin condiciones.
Merecemos no ser juzgados.

NADIE ha vivido tu vida.
NADIE sabe lo que te ha llevado a hacer lo que hiciste.
NADIE NUNCA TIENE EL DERECHO DE JUZGARTE.

Sólo tú.

Y cuando te juzgues, recuerda que todos cometemos errores.
Recuerda que eres humano.
Recuerda que NO nacemos sabiendo ser felices, no nacemos sabiendo como hacer las cosas bien, no nacemos sabiendo cumplir nuestros sueños.

Es tan fácil fallar y tan difícil acertar...

Y es por esto que debes saber que cada uno de tus aciertos tiene mérito.
Que si estás aquí, si estás vivo, es porque TÚ has llegado.
Porque incluso cuando pienses que es otra persona quien te ha llevado hasta donde estás, eres TÚ quien ha llevado a esa persona a tu vida.

NO ERES MENOS QUE NADIE.
Y no dejes que NADIE te haga pensar lo contrario.



Gracias a mis amigos, a los que de verdad han abierto su corazón para entenderme, a los que me han querido sin condiciones, a los que han sabido aceptarme con mis errores, a los que NO ME HAN TRAICIONADO, y han estado a mi lado cuando MÁS LOS HE NECESITADO.

Y sobretodo, gracias a mi misma, por haberlos llevado a mi vida.









NO ME VAS A PARAR
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viernes, 3 de enero de 2014

Mi gran amor soy yo

¿Sabes como aprendí a quererme a mi misma?

Estando al borde del precipicio.
Con un cuchillo en la mano.
En la carretera.
En el fondo de la piscina.

Llegando al punto de pensar en suicidarme.

Suena fatal. Pero estoy segura de que todos al menos nos lo hemos planteado al menos una vez en la vida.

Pensé que la vida era una mierda.
Que yo era una mierda.
O que nada tenía sentido.
Me sentía sola.
O tenía curiosidad por saber que hay al otro lado.
Dudas sobre si la muerte era la libertad.
Y otros mil pensamientos.

Como todo para mi, morir es algo ambiguo ya que da miedo y curiosidad a la vez.

¿Quería morirme realmente?

No, sino no estaría aquí.


Quería que alguien me salvase.


Pero, aunque tenga a mi familia, a mis amigos, aunque me quieran, hay muchas posibilidades de que no llegasen a tiempo.

Nada ni nadie me aseguraba que fuesen a llegar a tiempo.


Y decidí salvarme yo misma.

Porque digan lo que digan, al final del día quien te mantiene vivo eres TÚ.
Vas a convivir contigo toda la vida.

Ámate.
Acéptate.
O muere.


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jueves, 2 de enero de 2014

¿Quién sabe?

Luz y sombra.
Bien y mal.

Dos caras de la misma moneda.
Contradictorios.
Ambiguos.

Divididos.


Parece como si tuviésemos una doble naturaleza.

Llenos de posibilidades, pero fijos.
Fluctuamos, cambiamos.
Estable a inestable.

Cada instante somos distintos.

Y si no aceptamos esto, no fluimos.

Porque necesitas estar ciego para ver.
Necesitas ser infeliz para ser feliz.
Necesitas el pasado, para que haya futuro.
Necesitas necesitar, no saber para aprender.

Necesitas cambiar y para cambiar hay que tener miedo de hacerlo.
Porque el valor solo sale del miedo.

Hay que estar loco para estar cuerdo.

Porque si no entiendes la maldad, no entiendes la bondad.



Porque quizás ya seamos perfectos, en nuestra imperfección.

Solo necesitamos perspectiva y tiempo.




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domingo, 16 de junio de 2013

Debilidades

Deseos ocultos.
Placeres prohibidos.
Sueños insoñables.

Esas cosas que tenemos a dentro y que nos queman poco a poco.
Ocultas, en su rincón, esperando a que estés vulnerable para atacarte.

Son pequeños botones que si presionas en el momento adecuado se convierten en tu perdición.

Te sientes culpable por desear algo, por ser de una manera.
Intentas ocultarlo, pero siempre acaba saliendo a la luz.

Amantes de lo imposible, del odio y del morbo.
Del amor y del desengaño.
Amantes de los problemas y de ser incorrectos.
De lo sucio y de lo mundano.
De los vicios, de la melancolía, de lo errante y sobretodo amantes de lo imperfecto.

Porque dentro de cada uno de nosotros hay un pequeño monstruito al que decimos odiar.
Un monstruito al que alimentamos en secreto y que crece dentro de su jaula hasta que un día la rompe.

Porque lo que somos, es mucho más grande que lo que queremos ser o aparentar.
Porque ese monstuito es nuestra mayor debilidad


Y sucumbió a la tentación
de morder la manzana.
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viernes, 15 de marzo de 2013

Más allá de la apariencia

Es innegable.
Cuando conocemos a una persona, automáticamente se forma una imagen de ella en nuestras cabezas.

Esa imagen depende de su físico, su ropa, su postura, su voz y muchas cosas superficiales.
Y suele ser una imagen bastante acertada.

Una imagen confiable, al menos para entablar un primer contacto.
Por ejemplo, si quieres hablar con un cani de manual, probablemente le interese más hablar de fútbol y de coches que hablar del museo del Prado.

Pero el problema se planta o cuando no sabes formar una primera impresión o, mucho peor, cuando tu primera impresión es absolutamente imposible de cambiar.

Porque la abuelita que está sentada al lado tuyo en el metro, puede ser una amante del rap.
Porque tu vecino potentorro puede ser un asesino en serie.
Porque esas pijas insoportables pueden ser tías de puta madre que nunca hicieron daño a una mosca.

Tener una primera impresión es mejor que no tener ninguna.
Pero mantener una opinión equivocada frente a la evidencia es peor que no tener opinión.



¿Igualdades o diferencias?
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viernes, 1 de febrero de 2013

Destino, ¿estás ahí?

Algunos días, la vida parece una broma.
Como tu primer fin de semana libre en semanas y te enteras de que han cancelado la fiesta.
O ese día que después de haber estudiado un montón, te dicen que has suspendido el examen.

Y es que Destino, Dios o Casualidad, tienen muy mala uva y a veces parece que ponen a prueba nuestra paciencia.

Porque a veces, la vida es injusta e irónica.
Porque a veces el mundo te envía señales y cuando las sigues... acabas en el vertedero.
Las películas nos hacen imaginar la situación perfecta, pero nunca sale así de bien.
Porque estar en el lugar y en el momento adecuado no es tan fácil.

Y la única lección que puedes sacar de todo esto es que tienes que tragar.
Y aunque pienses que solo a ti te pasa esto, no es cierto.

Todos nos hemos sentido engañados alguna vez por el destino.

El Karma no existe.
¿Justicia divina?
Lo dudo.

Y solo queda confiar en que mañana saldrá el Sol de nuevo.
Que los días malos, solo duran 24 horas.

Y es que dicen que lo bueno se hace esperar, ¿no?


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