Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de febrero de 2018

La friendzone

En mundo de la ficción e incluso en la realidad, existe un tópico, un cliché, que odio de manera muy particular:

"Si amas a alguien y eres bueno, mereces ser correspondido"
O dicho de otra manera: "Nadie merece estar en la friendzone"

NO

Simplemente no. Me niego a aceptar tal argumento.

Es tan reduccionista, tan simplón y tan trillado, que aún me sorprende que la gente sea tan poco crítica y lo acepte sin rechistar como algo natural.

Es un argumento que simplifica los sentimientos humanos y los convierte en una meritocracia, simple y fácil de juzgar. Culpa a una persona de no querer a otra (¡como si uno eligiese qué sentir!) y además, convierte a quien ama en un mártir, que es buena persona simplemente porque se enamoró.

Hay veces en las que, efectivamente, el enamorado es una buena persona. Pero los hay que no, simplemente están enamorados/obsesionados y eso automáticamente les convierte en buenas personas que merecen ser correspondidas.

Basta con hacer una búsqueda rápida por internet para encontrar artículos en los que se victimiza a estas personas "Los 10 personajes más famosos y tristes que han sido enviados a la friendzone" o "15 Personajes de la pantalla grande que fueron condenados a la friendzone; ¡adiós soldados caídos!" (ojito con el "condenados" y el "adiós soldados caídos", son todos unas víctimas de los desalmados que no les corresponden)


Las personas no decidimos enamorarnos. Pasa y punto. Tanto para un lado, como para el otro. 
Y criticar los criterios inconscientes o conscientes de una persona para enamorarse es hipócrita.

Cuando Leonard (en teoría normalucho) de The Big Bang Theory critica a Penny (una chica guapa) por enamorarse siempre de chicos guapos, está siendo un hipócrita. Tú Leonard, te has enamorado de una chica PORQUE es guapa. Porque se pasa la vida criticándola, y parece que no le interesan sus aficiones. Solamente parece interesarle porque es guapa. (Este artículo lo explica mejor que yo).

Y si dudas, pregúntate por qué te has enamorado de las personas que te has enamorado. O mejor aún, ¿por qué no te has enamorado de otras personas en cambio?

¿Sigues pensando que tienes derecho a juzgar?

En definitiva, puede darnos pena que alguien sufra por no ser correspondido. Pero en vez de pensar que es culpa de la otra persona, deberíamos desearle a la persona que lo supere y encuentre la felicidad en otro lugar.

Resultado de imagen de friendzone sexzone

Por último, os dejo con una reflexión: El mismo derecho tiene a enfadarse alguien por ser metido a la friendzone, que la persona que es metida en la lovezone o sexzone. O sea, ninguno.

Si no te gusta lo que hay, libre eres de marcharte, sin rencores.
Leer más...

miércoles, 25 de octubre de 2017

Imperfecta

Mírame.
Quiero que me veas tal y como soy.

Sí, estoy asustada por lo que puedas ver. Es posible que no te guste.
Estoy lejos de la perfección.
Tengo mil defectos. He cometido errores.
Y me han hecho daño. Pero eso ya lo sabes.

¿Sabes? No siempre me gusto. Y a veces olvido que quiero que me veas a mi y me pongo una máscara.

Pero realmente quiero mostrarme a ti tal y como soy.
Porque soy imperfecta, sí, pero albergo cosas bellas en mi interior.

Sueños, deseos, esperanzas.
Y amor.

Puedo compartirlos contigo, si quieres.

¿Lo entenderás?

 Entra en mi mundo.
Pon los pies en mi tierra
y mira mis estrellas.
Leer más...

jueves, 20 de abril de 2017

Marchito

-Es extraño.
+¿Qué es extraño? 
-Haber amado.

El amor en pasado es extraño.

Porque está acabado, pero nunca extinto.
El amor en pasado duele al roce.

Se queda atascado en un limbo entre el recuerdo y el olvido. Cómo si tu memoria no fuese del todo capaz de soltarlo. Pero tampoco lo quiere en presente.

Y es que ves a quien tanto te importaba y ya no es nada. 
Genera una especie de incomodidad; por un lado todo se acabó y lo sabes, pero por otra parte, echas de menos sentir algo. Ahora es una persona totalmente desconocida, pero una vez no fue así y no sabes con cual de las dos quedarte.

¿Cuánto queda del tú que conocí? 

Los sueños te traicionan y te hacen recordar lo que sentías en el pasado. Y aunque flaquees y al final decidas que te importa, tampoco eres realmente capaz de volver a tener a esa persona en tu vida, porque aunque es cierto el dicho de "Dónde hubo fuego, cenizas quedan" también es cierto que las cenizas ya nunca más volverán a arder como antes de ser consumidas.

Tú quieres que te importe, o que deje de hacerlo por completo, pero que no sea a medias.

Por favor, a medias no.

Pero da igual. No te esforzarás en olvidar. Ni en recordar.
Cuando oigas su nombre no podrás evitar poner la oreja.
Cuando le veas por la calle habrá un breve instante en el que pensarás en lo bonito que era todo antes, pero lo olvidarás en cuestión de segundos.
Cuando eches de menos todo prometerás volver a hablar, mantener el contacto, pero tal vez ni te atrevas a dirigir palabra.
Cuando parezca que lo has olvidado del todo, resurgirá su nombre en tu cabeza y volverás a hacerte la misma pregunta: ¿Por qué?

Y seguirá en el limbo.
Como una flor que ya no es flor.
Marchito.


Siempre habrá un rincón de soledad en mi que te pertenezca.



Dedicado a M, a H, a S y en general, a todas las personas que creí que serían siempre alguien importante en mi vida y se quedaron en un simple alguien.
Leer más...

viernes, 13 de enero de 2017

Seize the day

Podría ser mañana, en una semana. O dentro de uno, diez, cincuenta años.
Ahora mismo, incluso.

Tú no lo controlas.

Podría ser mientras duermes y no darte cuenta, o ser totalmente consciente de ello.
Podría ser de millones de formas. Quizás duela, tal vez no.

Si lo miras desde fuera, no es para tanto. Eres uno entre millones.
Una mota más de polvo estelar.

Con suerte, lo notarán unos pocos, y el mundo seguirá avanzando, imperturbable.

Puede que haya algo después. O puede que no.
Seguro que tienes tu teoría, sí, pero no lo sabes con certeza.

Después de todo, ¿qué sabes con certeza?

¿Existirá algo que sea para siempre?
Las cosas que tenemos gradualmente desaparecen.
El pasado está borroso, el futuro es incierto.

Aunque llegue mañana, tú ya no serás el mismo tú de hoy.

Y entonces, ¿qué nos queda?
¿Hay algo que nos pertenezca?

Lo hay. Hay una cosa que nos pertenece.

Este momento.

Todo lo que tenemos, todo lo que somos ahora mismo. Lo que pensamos, lo que hacemos, lo que sentimos.
Hoy nos pertenecemos.



Este momento es nuestro.
Para siempre.
Infinito.

Aunque mañana tú no seas tú, y yo no sea yo, 
ahora somos nosotros, y este es nuestro momento.



Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.


Veo mi visión quemándose, 
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Estas calles que transitamos,
sufrirán nuestro mismo pasado perdido.


Te encontré aquí, que por favor quédate un rato,
puedo seguir adelante contigo alrededor. 
Te entrego mi vida mortal, pero, ¿será para siempre? 
Yo haría cualquier cosa por una sonrisa, 
sosteniéndote hasta que el tiempo acabe.
Los dos sabemos que llegará el día, 
pero no quiero dejarte.


Veo mi visión quemándose, 
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Una melodía, un recuerdo, 
o simplemente una imagen.

Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.

Las vidas de los recién nacidos 
nos sustituirán a todos nosotros, 
el cambio de esta fábula en la que vivimos .
Ya no seremos necesarios aquí,
así que ¿a dónde deberíamos ir? 

¿Va a emprender un viaje esta noche,
me siguen allá de las paredes 
de la muerte? 
Pero, muchacha, ¿qué pasa si no hay vida eterna? 

Veo mi visión quemándose, 
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Una melodía, un recuerdo, 
o simplemente una imagen.

Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.
Senderos en la vida, 
las cuestiones de nuestra existencia aquí, 
no quiero morir solo sin ti aquí. 
Por favor, dime que lo que tenemos es real,

Así que, ¿qué pasa si no te tengo, 
o beso tus labios otra vez? 
No quiero dejarte nunca a ti
ni dejar de ver nuestros recuerdos. 
Te suplico que no me dejes.

Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.
Senderos en la vida, 
las cuestiones de nuestra existencia aquí, 
no quiero morir solo sin ti aquí. 
Por favor, dime que lo que tenemos es real,

Silencio. Me perdiste, no hay oportunidad para un día más.
Estoy aquí solo.
Alejándome de ti, sin oportunidad de volver a casa.





PD: sí, he traducido la canción entera como yo la entiendo.
Leer más...

sábado, 7 de enero de 2017

La paradoja del amor propio

Hace tiempo, yo era una adolescente enamoradiza.
Me encantaban las novelas de adolescentes, las canciones de amor y las comedias románticas.
Soñaba con vivir mi propia aventura amorosa y creía que era imposible que alguien se enamorase así de mi.
Era una cursi.

Estaba enamorada del amor. 
Típica adolescente,¿no?


Pero crecí, estuve con chicos, sufrí y me desencanté del amor. Lo odié.
Darlo todo y acabar con el corazón roto. O que te den todo y no ser capaz de corresponder.
Las noches en vela.
Las rupturas.
La presión en el estómago.
El desequilibrio.

Me horrorizó darme cuenta de que necesitaba estar con alguien para ser feliz o que alguien me pudiese necesitar a mi.
No quería depender de alguien que lo mismo un día me quería y al día siguiente me había olvidado.

Deseé que me bastase con mi amor propio.
Quise ser totalmente independiente, ser feliz estando sola.
Renegué del amor ajeno.


En consecuencia, busqué amarme a mi misma por todos los medios.
Y no era tan simple.

Tenía y tengo aún defectos.
Me miraba al espejo y no siempre me gustaba lo que veía.
Algunos días era genial y otros me sentía en la mierda.

Con el tiempo aprendí a mirar más lo bello de mi y menos lo más feo.

Pero aún así amarme a mi misma era complicado.
Por mucho que no quieras verlas las cosas malas estas siguen ahí. Y decir que lo aceptas es muy fácil, hacerlo en cambio...

Me obsesioné con ser perfecta sin darme cuenta.
Traté de eliminar mis defectos y aumentar mis virtudes para poder amarme. Para poder sentirme segura.

Es evidente que no tenía ni idea de en qué consiste la seguridad.

Y, entre otros muchos "defectos" que suprimí, estaba la yo enamoradiza, cursi y vulnerable.
Por supuesto, seguía estando ahí, pero era una parte de la que me avergonzaba y que trataba de tapar bajo capas de indiferencia.
Es más fácil que no te hagan daño cuando las cosas no te importan.


Parecía que tenía más controlada la situación. Me sentía menos vulnerable.
Pero en realidad no era así.

No era yo misma.
No estaba segura.
Y desde luego, no me quería de verdad.

Simplemente me conformaba con un lugar cómodo, pero ese lugar no era el lugar donde yo quería estar realmente.

Durante ese tiempo, seguía saliendo con chicos, pero me reservaba mis sentimientos y el amor se convirtió en un juego de estrategia. Podía soñar cosas, podía esperar cosas, pero jamás se me habría ocurrido admitirlas, ni mucho menos pedirlas.

Estaba equivocada.

No puedes amar a alguien que no existe.
No puedo amar a una yo perfecta.


Es curiosa la forma en la que me llegó este descubrimiento: sólo necesité ver a personas a las que yo amo siendo incapaces de amarse por no ser perfectas.

Si yo podía amarlas con sus imperfecciones, ¿por qué no iba a poder hacer lo mismo conmigo?

Ahí me topé con mi verdad: para amarme a mi misma, tenía que aceptar que yo amo a otras personas, incluso cuando esto me hace vulnerable.

Que deseo, que siento, que sufro.

La gran paradoja del amor propio: amarse a si mismo consiste en amar las cosas que amas, odiar las que odias y aceptar(te)lo.

No olvides que las cosas que sientes son parte de ti.



Si te tienen que querer, te querrán.
Si no eres tú mismo, nunca lo sabrás.
Leer más...

jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Estrella Polar o Estrella Fugaz?

Hay momentos grandes y otros pequeñitos.
Pueden ser inolvidables o tal vez efímeros

Días de lágrimas, de Sol, monotonía, ilusión...

Emociones

A veces el dolor nos supera. O la euforia se apodera de nuestro ser. Tal vez la ira nos corroa.

Sin embargo, otras veces parece que faltan sentimientos, nos sentimos algo vacíos.

Y me pregunto, ¿por qué sentimos cómo sentimos? ¿es mejor sentir más o ser impermeable?

¿Intensidad o duración?

Quizás de igual, total, no elegimos lo que sentimos.

Aún así podemos elegir quedarnos cerca de la calma o de la tormenta.
Pero, ¿qué es mejor, reír fuerte para después romper en llanto o estar simplemente contento?

Para mi, no hay una sola respuesta, quizás debamos decidir según la situación, según que estemos dispuestos a aguantar, pero siempre con los ojos abiertos.


¿Qué sientes ahora?
Leer más...

sábado, 1 de agosto de 2015

21 cosas que aprendí a los 21

Hace dos semanas he cumplido 22 años.
A parte de sentirme más vieja, he estado pensando "guau, vaya año que he tenido" Y es que mis 21 han sido importantes. Lo han cambiado todo.
He aprendido muchas cosas y por eso estoy escribiendo esta entrada:

21 cosas que aprendí a los 21

21: Déjate llevar. Y es que cuando sientes algo, ignorar este sentimiento y tratar de controlar el asunto es inútil, no va a funcionar, acabarás cayendo con todo el equipo y quizás no aprendas la lección que te correspondía.

20: Las palabras no significan nada. Es muy fácil decir algo que piensas en el momento, pero mucho más difícil mantenerlo. Los actos hablan por si mismos en cambio.

19: Hazle más caso a tu instinto. El instinto está ahí por algo. No lo ignores, probablemente te esté diciendo algo que debes oír.

18: No te quedes a medias. Cuando creas que hay más batallas que luchar, por favor, lúchalas. Sino te vas a quedar con el "¿qué habría pasado si...?" susurrándote en la cabeza. 



17: Perdona a los demás su ignorancia sobre ti. Cuando la gente te juzgue, cuando te malinterpreten, perdónales. Probablemente no lo hacen por ti, sino porque ellos mismos tienen un problema y no quieren centrar la atención en el suyo.

16: Que nadie te haga sentir un fracaso. Eres hijo de tus circunstancias. Por mucho que te repitan que haces mal las cosas, no dejes de intentarlo, mira adelante, que da igual que te cueste un día que cien, merece la pena el esfuezro

15: Confía en tus "errores". Si cometes un error es porque tienes una lección que aprender. Si lo cometes más veces, es porque esa lección se tiene que quedar grabada a fuego en ti. Además, vas a equivocarte en algún momento, asúmelo.

14: Hay que saber dónde poner el límite entre fantasía y realidad. La fantasía es necesaria para no quedarse estancado, para ser feliz, pero hay que saber cuando es necesario poner los pies en el suelo y luchar por una realidad mejor.

13: El amor no es lo que piensas. Y esto es así porque es un concepto y cada persona tiene su propia idea de lo que es, así que no se puede decir que sea una sola cosa.

12: Puedes hacer más de lo que tú crees. Pequeñas acciones que parecen insignificantes pueden cambiarlo todo. Confía más en esas pequeñas acciones porque grano a grano se hace la montaña.

11: Los valientes tienen miedo. La valentía es la capacidad de superar tus miedos, de hacer algo aunque te asuste, porque sabes que el resultado merecerá la pena.

10: No hay edad para cambiar tu destino. Aunque la sociedad en general piense que a los 18 ya debes haber decidido tus estudios o que a los 30 ya deberías tener hijos, en realidad no hay una edad para ello.

9: Hay responsables, no culpables. Echar las culpas no soluciona nada. Actuar en consecuencia sí.

8: Tú le pones límite a los demás. Las personas te tratan como les permitas y hasta que no te valores lo suficiente no exigirás que te traten con respeto (que no con miedo)

7: Las personas a tu alrededor son mucho más de lo que ves. Juzgar a alguien es muy fácil, todo el mundo lo hace, pero hay que tratar de no hacerlo, porque tú no has vivido su vida y no sabes que es sentirse como esta persona se siente.

6: Hasta que no lo veas con tus propios ojos, no lo creerás. Da igual cuantos consejos recibas sobre un asunto ni cuanto sepas, hasta que no veas las cosas en la práctica no las creerás.

5: Cuanto menos hablas con gente más apático te vuelves. La soledad es una espiral de autodestrucción, cuanto más te alejes de otras personas, más te costará acercarte de nuevo. Es positivo socializar ya que el ser humano es un ser social.



4: Para hacer las cosas bien hay que entenderlas. No hay que ser respetuoso porque sino te van a poner un castigo, sino porque entiendes que hay que respetar. Y es que hacer las cosas con una motivación diferente a la necesaria, cambia su significado.

3: Si quieres saber cual es el problema, aléjate de la situación. Al igual que cuando pintas, al estar demasiado cerca del cuadro, acabas distorsionando la realidad y te sale el dibujo con proporciones irreales, lo mismo pasa con los problemas, para verlos claramente, hay que alejarse un poco y ver todo con más perspectiva.

2: Perdónate. Y a los demás también. Si supieses hacer bien las cosas, las harías bien, si las haces mal es porque te falta alguna clase de información.

1: Ser feliz tiene que ser tu camino y tu meta. He escuchado gente que dice que la felicidad es la forma de caminar o que es únicamente una meta utópica. Este año he llegado a la conclusión de que vivir feliz es importante, pero también lo es tener metas y buscar hacer algo bueno en el mundo y por esto pienso que la mejor forma de hacer las cosas es tratar de conjugar tu felicidad actual con la futura.

Y estas son las lecciones que yo he aprendido, espero que os sirvan al menos para reflexionar sobre lo que vosotros hayáis aprendido y si estáis o no de acuerdo conmigo.
Leer más...

viernes, 17 de julio de 2015

Tú lo vales

Como ya sabréis, los que conozcáis este blog, reflexiono mucho, y sobretodo, reflexiono sobre el Amor. Y en mi regreso, no iba a ser menos.

Se dice que hay dos emociones básicas de las que surgen o derivan todo el resto.
Estas dos emociones son el Amor y el Miedo.

Del Miedo, surge la ira, la tristeza, el rechazo, la envidia, el odio... en general, las emociones negativas.
El Amor es más complicado, pues no hay un consenso claro sobre qué es el Amor.

Tendría sentido que si el Miedo produce emociones negativas, el Amor produzca positivas.

Pero no suele ser así de fácil.
"¿Y por qué?"
Porque hay un error de concepto: confundir las Emociones con los Sentimientos.

Los Sentimientos y las Emociones no son lo mismo, pues los Sentimientos son más duraderos, pero las Emociones, aunque más cortas, son más intensas.

Os voy a poner un ejemplo: "María y Jorge se ven por primera vez. Se gustan. Comienzan a hablar, se gustan mucho, y después de unos días, deciden ponerse a salir, convencidos de que se han enamorado. Pero comienza a pasar el tiempo y María se deshincha, y "ya no quiere" a Jorge. Le deja y él está destrozado, la quiere más que nunca"

Seguro que os suena esta historia. Y más de uno habrá preguntado "¿Por qué María ya no quiere a Jorge?"

La respuesta es simple: porque nunca le ha querido.
Lo que María y Jorge sentían eran Emociones, no Sentimientos. Eran algo pasajero.
Y es que ninguno de los dos se conocían lo suficiente para enamorarse. No sabían lo suficiente el uno del otro.

"Pero Mir, espera un momento, ¿y entonces por qué Jorge sigue queriendo a María?"

No la quiere. Lo que a Jorge le sucede es que, al ser María la primera en darse cuenta de ese detalle y rechazarle, a él le ha pasado algo muy habitual: se ha colgado de ella.

Y es que el Amor es como un balancín en el que dos niños se encuentran jugando. Es divertido jugar dos, pero si uno se va de golpe, deja al otro colgado.


Quizás la lección sea "Antes de subirte al balancín, conoce a la persona lo suficiente para saber si va dejarte tirado a la primera de cambio" y para saber que tú no vas a dejarla tirada.

"¿Y cómo puedo conocer bien a alguien y saber si merece la pena?"

Recordando siempre que TÚ LO VALES.
Mereces a alguien que te respete. Mereces tener lo que quieres de otra persona.
Y si conoces a alguien y te gusta, pero no te puede dar lo que necesitas, deberías pensar si merece la pena.
Porque en este balancín, tu amor tiene que pesar lo mismo que el suyo para que funcione.

Y aunque aprender la lección a veces requiera tropezar mil veces con la misma piedra, lo que no te mata te hace más fuerte y mañana aprenderás.
Leer más...

domingo, 5 de abril de 2015

Sentir

Sentir es como respirar, no puedes controlarlo.*

Son reacciones químicas que suceden dentro de ti. Tú no las controlas.
Puedes sentir dolor, ira, deseo, cansancio, tristeza, euforia, frío... incluso sentimientos más complejos, Pero no los eliges. No puedes, sencillamente.

Las personas a menudo se avergüenzan de sus sentimientos, de sus deseos, de sus pensamientos. También hay quienes se avergüenzan de avergonzarse de estos.

No tienes la culpa.

*Sentir es como respirar, no puedes elegir no hacerlo sin que eso te haga daño, incluso te mate. Pero puedes tratar de hacerlo a tu manera. 
Puedes respirar más lento, más profundo, puedes aprender a respirar con todo el pulmón, hacerlo por la boca, o por la nariz, cuando entiendes cómo y por qué respiras.

Con los sentimientos y las emociones pasa lo mismo. No puedes elegir que sentimiento tienes, pero puedes canalizarlo de diferentes maneras.

¿Cómo?

  • Siendo conscientes de qué es lo que sentimos.
  • Aceptándolo, sin buscar culpables.
  • Localizando de dónde procede este sentimiento.
  • Comprendiéndolo.
  • Viendo que opciones tienes de reaccionar.
  • Haciéndose responsable
  • Aprendiendo la forma idónea de exteriorizarlo.

Busca dentro de ti. Perdónate. No seas el culpable, sé el responsable.
Sin prisas. Con consciencia, comprensión y compasión.


No eres culpable de sentir
tal y como no eres culpable
de respirar

Leer más...

martes, 3 de marzo de 2015

Exigencia

Dicen que pensar demasiado lleva a las personas a deprimirse.

Soy una persona que piensa mucho. Y estoy de acuerdo con esa afirmación. Pero debo hacer una matización; ese dolor nos enseña algo siempre.
A veces la lección no llega en seguida, pero siempre se aprende algo.


Dicen que se vive más feliz en la ignorancia.

En esta afirmación, en cambio no estoy de acuerdo. No creo que sea más feliz el ignorante, sino que se evita momentos de tristeza y dolor. Y se priva del conocimiento que este otorga.
Creo que las personas que no piensan mucho nunca cambian. Esas personas están destinadas a vivir en un bucle repitiendo los mismos errores y morir sin haber tenido la vida que realmente deseaban en un principio.

Pensar es duro, ¿para qué lo voy a negar?
Te hace darte cuenta de las posibles consecuencias de cada una de tus acciones. De tu responsabilidad. De toda tu capacidad de hacer las cosas mal, de tu capacidad de destrucción.

Y cuando ves tu potencial para arruinarlo todo, no puedes evitarlo, comienzas a exigirte a ti mismo ser bueno. Hacer lo correcto. Ser lógico y no cometer los mismos errores estúpidos que has visto mil veces en los demás e incluso en ti mismo.
Tratas de suprimir tu egoísmo. De no cometer errores de los cuales ya conoces el resultado.

Te portas siempre lo mejor posible. E incluso, da igual el miedo que tengas, tratas de hacer lo correcto incluso cuando te duele mucho.
Haces cosas que la mayoría de la gente no se atrevería a hacer. Incluso pasando por encima de tus propios sentimientos.

Pero los demás no suelen darse cuenta de tus buenas intenciones, de tus esfuerzos.
La gente no suele apreciar el esfuerzo que hacen los demás o al menos no lo expresan.
Y al final, una parte de ti comienza a creer que no eres tan bueno realmente y que tu esfuerzo no es el suficiente.

Y nunca te sientes lo suficientemente bueno.
Siempre hay alguna exigencia imaginaria por cumplir.

Y a menudo, una de esas exigencias es no pedir demasiado a los demás.
Sabes que no se dan cuenta de las consecuencias de sus actos.

¿Por qué te exiges un mundo a ti mismo? ¿Y por qué eres tan indulgente con los demás?
¿Crees que por entender mejor las cosas, por ser consciente, mereces menos indulgencia?

¿Es peor cometer un error cuando lo entiendes o cuando ignoras por qué esto está mal?
¿Está mal sentirse decepcionado cuando los demás no ven las cosas, aunque sepas que no es su culpa?

¿Es tan malo ser vulnerable?


Gracias por el esfuerzo. 
Por ver.
Leer más...

sábado, 8 de noviembre de 2014

El Desamor

Amor, sé que hablo mucho de ti, y más aún aquí, pero hoy voy a hablar de tu hermano, no tan bonito como tú, el Desamor
En una reflexión durante uno de mis largos y habituales viajes en bus, he llegado a una conclusión, el Desamor es cómo ese plato de comida que tanto odiaba cuando era niña:

Primero le hacía el vacío al plato, estaba a otra cosa, "aún no tengo hambre""¿plato? ¿qué plato?"

Luego, cuando mi estómago empezaba a rugir, me cabreaba, "¿por qué tengo que comer esa bazofia?""¡no pienso comerme ni un bocado"

Después trataba de negociar con mis padres "sólo me comeré dos cucharadas""¿y si no me lo como que pasa?"

Entonces, mis padres se hartaban y me obligaban a comérmelo y yo me lamentaba "está asqueroso""siempre me toca a mi comer lo peor, ¿por qué?"

Y por último, aceptaba que el sufrimiento solo acabaría si me acababa el plato, no había excusas ni condiciones... así que me lo terminaba.

Salvando las distancias, el desamor es muy parecido.
El Desamor es un plato de tristeza que no queremos ni probar. 

Pensamos que podemos pasar de él, pero, aunque en la vida real, de la comida horrible a veces se puede pasar, del desamor no se puede.
La única forma de acabar con esta tristeza es comértela, es llorar, lamentar, sin resistirse a ella, aceptar que tienes que pasar por ella para llegar a estar mejor.

No es fácil, para qué mentir, pero hay que aceptar que el dolor está ahí y no puedes pasar de él, así no desaparece, sino que crea angustia en tu interior.

Y esto, realmente se puede aplicar también a otros tipos de "duelo", otras luchas internas en las que perdemos algo y necesitamos aprender a vivir sin ello.


Para poder seguir adelante, hay que dejar el pasado atrás y tener la vista al frente.
Para poder volver a amar, hay que desamar.



Paradójico es que haya que 
estar triste para poder dejar de estarlo

Leer más...

viernes, 26 de septiembre de 2014

Platónico

El Amor.
Ay, el Amor...

Nos conduce por sus calles con los ojos tapados y los pies descalzos.
Nos lleva a dónde nunca creímos que llegaríamos, nos hace sentir para bien y para mal.

Siempre tan complicado y confuso.

Pero existe un tipo de Amor fácil.
El tipo de Amor que no necesita de esfuerzos, que no te puede hacer daño.
Ese es el Amor Platónico.

El Amor Platónico, es el Amor que se vive desde la lejanía, que no requiere de conocimiento.
Es un Amor que sabes que nunca funcionaría y tampoco te importa, no te obsesiona.

No conoces de verdad a la persona. Ni te interesa realmente.

Sólo sabes que verla te hace de alguna forma más feliz.
Saber que existe hace el mundo algo más cálido.

Es algo en su expresión, en su belleza, algo que no controlas y te gusta.
No ocupa demasiado espacio en tu cabeza, no te preocupa, no te da miedo.
Sabes que es lo que es, no hay más ni menos.

Y esta clase de Amor tiene una norma esencial; deja de ser Platónico en el momento en el que tratas de conocer más. En el momento en el que decides salir de la cueva y ver el mundo que hay en esa persona por ti mismo.


Prometo no conocerte
si sigues sonriendo así
Leer más...

jueves, 31 de julio de 2014

Mi propio rincón de soledad

A veces siento como si hablase con una pared.

Porque hable o grite, nadie me escucha y porque el que me escucha no me comprende.
A veces siento que escribo una entrada que nadie va a leer y que caerá en el olvido como tantos sentimientos perdidos.

A veces soy solo yo en mi cabeza.
Y no sé salir.
Y me pongo mil corazas para no sentir, tratar de que las cosas no me afecten.
Que, por supuesto, no sirven para nada.

Tan pocas veces alguien te entiende.
Y por eso, cuando veo un atisbo de comprensión en otros ojos, surge la esperanza.
Porque quizás hoy, alguien me entienda.


Estoy llorando, pero no importa



Dedicatoria especial: gracias por otorgarme el mayor rayo de esperanza de mi vida y regalarme tiempo y el amor más verdadero que jamás he recibido.
Por ser esa persona que siempre me apoya y no me pone ninguna condición.
Porque tú me enseñaste a ver lo bueno que hay en mi y me confiaste tus mayores secretos.
Por regalarme valiosas lecciones y por ponerme el listón muy alto y enseñarme que merezco más y darme fuerzas para reclamarlo.
Por inspirarme, ser una heroína nada común, una mujer con sentimientos de verdad, de esos que te pueden hacer llorar sin consuelo con el alma rota... O llenarte de plena felicidad.
Yo, no sólo te deseo la mejor de las vidas, sino que voy a luchar a tu lado porque sería absolutamente injusto que no la consiguieses.
En mi vida está implícito que te quiero, y quizás no sea necesario decirlo, pero creo que no existen palabras suficientemente obvias, así que ahí va: te quiero.
Leer más...

domingo, 27 de julio de 2014

Soledad

En cierto sentido, todo el mundo nace solo, crece solo y muere solo.

Somos una sola persona dentro de un cuerpo.
Alguien que vive toda su vida solo en su cabeza, con sus propias experiencias, ideas y sentimientos.
A pesar de estar rodeados de otras personas, nadie jamás nos conocerá del todo a veces ni siquiera nosotros mismos.

Y esto es un problema, porque por naturaleza, los humanos le tenemos miedo a la soledad.

Nos aterroriza de alguna forma estar solos.
Nos aterroriza tanto, tanto, tanto, que muchos se rodean de personas pensando que esto alejará la sensación de soledad.
Algunos llegan al extremo de depender de otras personas absolutamente, tanto que si estas les abandonan, acaban con su vida.

Y es que la soledad y el miedo a esta es totalmente natural.

¿Y cómo dejar de sentirse solo?
¿Cómo acabar con ese vacío interior?

Estando solo, contigo mismo.
Conociéndote mejor que nadie, aprendiendo a quererte, después de todo, vas a tener que soportarte toda la vida.

Porque en el momento en el que te quieras, en el que te entiendas, te sentirás menos solo, y provocará otro efecto más: los demás te querrán y te entenderán mejor.

No es sencillo, pero merece la pena, porque si lo logras no volverás a sentirte realmente solo.


La vida es una enorme ironía

Leer más...

lunes, 30 de junio de 2014

Déjame (Poema)

Esta noche, estaba viendo El club de los poetas muertos y ha surgido la inspiración en mi, y haciendo honor al Feel this moment, Carpe Diem, YOLO o como lo queráis llamar, he escrito esto, que es un trozo de mi en forma de poesía.


Déjame

Deja de buscarme en sueños
Déjalo porque no estoy
Estoy demasiado despierta
Para creer en el amor.

Déjame ser hielo
Y sin pena ni gloria existir
Déjame morir viviendo
Porque le tengo miedo a vivir.

Déjame buscar en lo banal
Alegrías de tres al cuarto
Conformarme con lo fácil
Ir directo a lo barato.

Déjame escudarme en excusas
Que nada tienen que ver con esto
Ir hacia una meta indiferente
Vacía de emociones y sueños.

Déjame creer que
"Estoy haciendo lo correcto"
Que no valgo algo más
Que no ganaría este reto.

Y, oye...

No me dejes ni de broma
Ni por un solo momento
Irme de esta habitación
Sin pegarte un solo beso.




No es perfecto, pero ese es parte del encanto de la poesía, que es humana, así que no tiene que serlo.

Se agradecen mucho los comentarios, y si tenéis algún poema para compartir y me lo queréis dejar de alguna forma, estaré encantada de leerlo.


Si merece la pena, da igual lo difícil que sea
Leer más...

miércoles, 18 de junio de 2014

Make it worth

Convierte todo mi miedo en ilusión.
Hazme ver todo lo increíble que eres.

Conquístame aún y cuando yo me resista.
Descubre poco a poco cada detalle que guardo y no me juzgues.
Entiéndeme mejor que yo a mi misma.

Déjame cavar hondo en tus pensamientos, ser tu cómplice.
Convierte la cosa más tonta en un momento inolvidable.
Hazte de rogar y déjame siempre con ganas de un poquito más.
Perdona todas mis tonterías, mis miedos y mis pequeños grandes defectos.

Dame caña, castígame si me lo merezco.
Permíteme ser yo misma y se tú mismo siempre.

Y sobre todo haz que merezca la pena.



No me faltes
Leer más...

lunes, 2 de junio de 2014

El amor es para valientes

Besar a alguien tantas veces significa tener que olvidar a esa persona.
Sentir tantas veces significa perder.
La línea entre acercarse y estrellarse es tan fina...

¿Por qué no decirlo? Tengo miedo.

Tengo miedo de perder porque he perdido.
Tengo miedo de saltar a la piscina sin mirar si hay agua.

Una parte de mi no quiere volver a intentar, volver a besar y volver a perder.
Tener un vacío, como si una parte de tu vida nunca hubiese existido.

Esa parte quiere conservar y prefiere ser tranquila, contenida y en definitiva correcta.

Pero otra parte se resiste. Otra parte me dice que sólo tengo que esperar, que tengo que curarme, que tengo que aprender, que tengo que enamorarme.


Así que voy a hacer una trato conmigo misma:
Sólo arriesgaré cuando el no arriesgar no me deje vivir, cuando sepa que la duda va a ser lo peor para mi. Cuando encuentre a alguien que merezca la pena.
Cuando ame y me amen.


No hay nada más raro que el amor
No hay nada más bello que el amor
Leer más...

sábado, 1 de marzo de 2014

Mi hogar

Hay un lugar al que siempre vuelvo.
Hay un lugar en el que puedo olvidar.
Un lugar para reír con ganas.
Para decir burradas.
Para curar mis heridas.
Para ser más yo que nunca.
Un lugar en el que puedo poner en Pause mis problemas.
Un lugar que amo.
Hay un lugar al que pertenezco.

Mi hogar.

Y no me refiero a mi casa.

Mi lugar, mi hogar, son ellos.
Mis amigos.

Porque sé que esté lo mal que esté, me ponen una sonrisa en la cara.
Porque hemos pasado mucho juntos.
Porque nada me da más gusto que ayudarles.
Porque nos conocemos en lo bueno y en lo malo.
Porque escuchan y se preocupan por mi.
Por los detalles únicos.
Porque es imposible no quererles.

Son el sabor de mi vida.
Mis mejores recuerdos son con ellos.
Y, lo admito, les necesito.

Son mi hogar.


You show me how to feel again
you save my live tonight


Leer más...

lunes, 6 de enero de 2014

¿Cómo salvar una vida?

Todos tenemos momentos en la vida en los que el mundo se viene abajo.
A todos nos tiran una piedra y nos hundimos con su peso.
Esta piedra puede ser cualquier cosa, desde la peor de las traiciones, hasta una simple palabra.

La gente a veces te pregunta ¿cómo te hundes con esa piedra, si no pesa nada?

Esas personas te hacen sentirte solo y débil.
Porque no te entienden.

Porque la misma piedra, no pesa lo mismo en diferentes manos.
Porque lo sensibles que somos, porque nuestra fragilidad es algo único, que solo nosotros tenemos.

Merecemos que alguien nos entienda.
Merecemos que alguien nos quiera sin condiciones.
Merecemos no ser juzgados.

NADIE ha vivido tu vida.
NADIE sabe lo que te ha llevado a hacer lo que hiciste.
NADIE NUNCA TIENE EL DERECHO DE JUZGARTE.

Sólo tú.

Y cuando te juzgues, recuerda que todos cometemos errores.
Recuerda que eres humano.
Recuerda que NO nacemos sabiendo ser felices, no nacemos sabiendo como hacer las cosas bien, no nacemos sabiendo cumplir nuestros sueños.

Es tan fácil fallar y tan difícil acertar...

Y es por esto que debes saber que cada uno de tus aciertos tiene mérito.
Que si estás aquí, si estás vivo, es porque TÚ has llegado.
Porque incluso cuando pienses que es otra persona quien te ha llevado hasta donde estás, eres TÚ quien ha llevado a esa persona a tu vida.

NO ERES MENOS QUE NADIE.
Y no dejes que NADIE te haga pensar lo contrario.



Gracias a mis amigos, a los que de verdad han abierto su corazón para entenderme, a los que me han querido sin condiciones, a los que han sabido aceptarme con mis errores, a los que NO ME HAN TRAICIONADO, y han estado a mi lado cuando MÁS LOS HE NECESITADO.

Y sobretodo, gracias a mi misma, por haberlos llevado a mi vida.









NO ME VAS A PARAR
Leer más...

viernes, 3 de enero de 2014

Mi gran amor soy yo

¿Sabes como aprendí a quererme a mi misma?

Estando al borde del precipicio.
Con un cuchillo en la mano.
En la carretera.
En el fondo de la piscina.

Llegando al punto de pensar en suicidarme.

Suena fatal. Pero estoy segura de que todos al menos nos lo hemos planteado al menos una vez en la vida.

Pensé que la vida era una mierda.
Que yo era una mierda.
O que nada tenía sentido.
Me sentía sola.
O tenía curiosidad por saber que hay al otro lado.
Dudas sobre si la muerte era la libertad.
Y otros mil pensamientos.

Como todo para mi, morir es algo ambiguo ya que da miedo y curiosidad a la vez.

¿Quería morirme realmente?

No, sino no estaría aquí.


Quería que alguien me salvase.


Pero, aunque tenga a mi familia, a mis amigos, aunque me quieran, hay muchas posibilidades de que no llegasen a tiempo.

Nada ni nadie me aseguraba que fuesen a llegar a tiempo.


Y decidí salvarme yo misma.

Porque digan lo que digan, al final del día quien te mantiene vivo eres TÚ.
Vas a convivir contigo toda la vida.

Ámate.
Acéptate.
O muere.


Leer más...