Los cambios conllevan un duelo. Incluso, los que son a mejor, pues en cada cambio, hay algo que dejamos atrás, algo a lo que nos hemos acostumbrado. Y las personas somos muy dadas a mantener nuestras costumbres. "El mejor predictor de la conducta futura, es la conducta pasada"
Nos sentimos cómodos en nuestras costumbres porque ya conocemos el resultado, pero no sabemos lo que sucederá si cambiamos. Creemos que el puzzle encaja a la perfección.
Y es que por mucho que nos digan que va a ser mejor, nos cuesta visualizarlo. ¿Cómo encajará esta nueva pieza?
Al final somos ambivalentes, contradictorios, ¿y tal vez hipócritas?
Decimos que queremos cambiar y repetimos las mismas malas costumbres que ya sabemos como acaban, que ya sabemos que no acaban bien.
No sé si hipócritas, yo diría imperfectos, temerosos ante la incertidumbre, llenos de falta de confianza, de dudas, con una mochila más o menos cargada de fracasos, y cansados, muy cansados. ¿Cuánto más habrá que cambiar?
Pero, aunque las cosas no vayan al ritmo deseado, aunque cueste, aunque sea difícil, desistir es perder.
Tal vez nos quede mucho camino por delante, ¿quieres que vayamos despacito?
Sí, estoy asustada por lo que puedas ver. Es posible que no te guste.
Estoy lejos de la perfección.
Tengo mil defectos. He cometido errores.
Y me han hecho daño. Pero eso ya lo sabes.
¿Sabes? No siempre me gusto. Y a veces olvido que quiero que me veas a mi y me pongo una máscara.
Pero realmente quiero mostrarme a ti tal y como soy.
Porque soy imperfecta, sí, pero albergo cosas bellas en mi interior.
Sueños, deseos, esperanzas.
Y amor.
Puedo compartirlos contigo, si quieres.
¿Lo entenderás?
Entra en mi mundo. Pon los pies en mi tierra y mira mis estrellas.
Ser guapo no es mérito de nadie. Es tu genética, no la elegiste. Incluso aunque te hayas esculpido un cuerpo a base de dietas y ejercicio, hay una parte correspondiente a la genética que no es mérito tuyo (aún así, me refiero sobre todo a las caras bonitas).
Es lógico que apreciemos el atractivo de los demás, porque estamos predispuestos a ello, pero, ¿realmente es algo que felicitarle a alguien?
"Felicidades, tus padres eligieron una pareja atractiva de la que salió una buena mezcla genética"
Suena absurdo. Pero más importante aún, ¿es bueno para nosotros?
Si la belleza es algo que de primeras uno no elige, pero es tan importante para los demás, al final sólo nos quedaría intentar acabar con nuestros defectos. Y es complicado, caro y probablemente insuficiente porque siempre va ha haber otro defecto más a corregir.
Es bien sabido que la gente que se obsesiona con su belleza nunca tiene suficiente.
Para más inri, existe el llamado "Efecto halo" por el que presuponemos mejores cualidades a la gente guapa sólo por el hecho de serlo y por lo tanto a menudo la tratamos mejor.
¿A caso podemos no fijarnos en la belleza de los demás?
Yo creo que no.
Entre que estamos predispuestos y la sociedad no hace más que hacer hincapié en ello, es realmente complicado.
Pero hay algo que sí que podemos hacer: Mirar más allá. Ser conscientes.
Nadie tiene la culpa de no ser guapo. Ni tampoco la responsabilidad de serlo.
Por mucho que algunos se empeñen en decir lo contrario, hay personas que fracasan más a menudo que otras.
Algunas personas están acostumbradas a que las cosas salgan bien.
Tan acostumbradas están a que las cosas salgan bien, que de hecho creen que van a salir bien, y cuando algo sale mal, les duele, pero no dejan una marca indeleble en ellas.
Pero para aquellos que están acostumbrados a lidiar con el fracaso continuo no es así.
No se sorprenden, ya se lo esperaban. Podría parecer que les da igual, pero no es eso. Es simplemente que si se desmoronaran cada vez que fracasan nunca estarían contentos, nunca tendrían un momento de paz ...nuestro cuerpo nos defiende como puede...
Pero a quienes acostumbran a fallar, a diferencia de aquellos cuyos fracasos son méramente anecdóticos, sí que tienen una marca. Una marca indeleble.
Gota a gota, el agua desgasta la roca.
Esta marca está en forma de etiqueta. FRACASADO.
Te lo dicen los demás, te lo dan a entender, y al final, tú mismo lo acabas creyendo también.
Sí, se puede vivir con esa etiqueta, nuestros cuerpos aguantan como pueden e inventan formas de sobrellevarlo.
Hay quienes no aceptan lo que sienten y fingen que todo está bien. Hay quienes lo intentan, a veces con esperanza, otras con escepticismo. Hay quienes se rinden y simplemente, se dejan llevar no les culpo.
Pero todos ellos tienen una cosa en común: una mochila muy pesada y un largo y duro camino por delante.
Y tú puedes ayudar.
Procura no poner más obstáculos delante.
No destruyas a quien ya está magullado. Empatiza. Nadie falla porque quiera hacerlo, sino porque no sabe o no puede.
Ten paciencia, los cambios no se producen en un día.
Aparta cuando no puedas aportar.
Y sobre todo, no le digas nunca a alguien que no lo está intentando lo suficiente porque tú no tienes ni idea de cuanto lo está intentando, ni de cuantos recursos dispone.
Podría ser mañana, en una semana. O dentro de uno, diez, cincuenta años.
Ahora mismo, incluso.
Tú no lo controlas.
Podría ser mientras duermes y no darte cuenta, o ser totalmente consciente de ello.
Podría ser de millones de formas. Quizás duela, tal vez no.
Si lo miras desde fuera, no es para tanto. Eres uno entre millones. Una mota más de polvo estelar.
Con suerte, lo notarán unos pocos, y el mundo seguirá avanzando, imperturbable.
Puede que haya algo después. O puede que no.
Seguro que tienes tu teoría, sí, pero no lo sabes con certeza.
Después de todo, ¿qué sabes con certeza?
¿Existirá algo que sea para siempre?
Las cosas que tenemos gradualmente desaparecen. El pasado está borroso, el futuro es incierto.
Aunque llegue mañana, tú ya no serás el mismo tú de hoy.
Y entonces, ¿qué nos queda?
¿Hay algo que nos pertenezca?
Lo hay. Hay una cosa que nos pertenece. Este momento.
Todo lo que tenemos, todo lo que somos ahora mismo. Lo que pensamos, lo que hacemos, lo que sentimos. Hoy nos pertenecemos.
Este momento es nuestro.
Para siempre.
Infinito.
Aunque mañana tú no seas tú, y yo no sea yo,
ahora somos nosotros, y este es nuestro momento.
Aprovecha el día
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí,
demasiada gente por la que sufrir.
Veo mi visión quemándose,
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Estas calles que transitamos,
sufrirán nuestro mismo pasado perdido.
Te encontré aquí, que por favor quédate un rato,
puedo seguir adelante contigo alrededor.
Te entrego mi vida mortal, pero, ¿será para siempre?
Yo haría cualquier cosa por una sonrisa,
sosteniéndote hasta que el tiempo acabe.
Los dos sabemos que llegará el día,
pero no quiero dejarte.
Veo mi visión quemándose,
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Una melodía, un recuerdo,
o simplemente una imagen.
Aprovecha el día o muere arrepintiéndote del tiempo perdido. Me siento vacío y frío sin ti aquí, demasiada gente por la que sufrir.
Las vidas de los recién nacidos
nos sustituirán a todos nosotros,
el cambio de esta fábula en la que vivimos .
Ya no seremos necesarios aquí,
así que ¿a dónde deberíamos ir?
¿Va a emprender un viaje esta noche,
me siguen allá de las paredes
de la muerte?
Pero, muchacha, ¿qué pasa si no hay vida eterna?
Veo mi visión quemándose,
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Una melodía, un recuerdo,
o simplemente una imagen.
Aprovecha el día o muere arrepintiéndote del tiempo perdido. Me siento vacío y frío sin ti aquí, demasiada gente por la que sufrir.
Senderos en la vida,
las cuestiones de nuestra existencia aquí,
no quiero morir solo sin ti aquí.
Por favor, dime que lo que tenemos es real,
Así que, ¿qué pasa si no te tengo,
o beso tus labios otra vez?
No quiero dejarte nunca a ti
ni dejar de ver nuestros recuerdos.
Te suplico que no me dejes.
Aprovecha el día o muere arrepintiéndote del tiempo perdido. Me siento vacío y frío sin ti aquí, demasiada gente por la que sufrir.
Senderos en la vida,
las cuestiones de nuestra existencia aquí,
no quiero morir solo sin ti aquí.
Por favor, dime que lo que tenemos es real,
Silencio. Me perdiste, no hay oportunidad para un día más.
Estoy aquí solo.
Alejándome de ti, sin oportunidad de volver a casa.
PD: sí, he traducido la canción entera como yo la entiendo.
Podemos conocer mejor a alguien que vive en la otra punta del mundo que a nuestros vecinos.
Tenemos la capacidad de ver y oír a alguien que no está con nosotros.
Nos sentimos conectados a personas famosas que no saben ni que existimos.
Y es ilógico. Nuestra naturaleza no lo soporta.
¿Cómo vamos a esperar que alguien sea espontáneo si para serlo tiene que desplazarse 50 kilómetros?
¿Cómo podemos olvidar a alguien y dejarlo pasar si tenemos la oportunidad de verlo una y otra vez?
¿Es natural que nos importen las cosas que no están a nuestro alcance?
No estamos hechos para la distancia, ni para lo que no se puede tocar.
¿Nunca habéis sentido que echáis de menos a alguien a quien no conocéis realmente?
Es incorrecto.
La falsa sensación de cercanía.
Que nos falte el olor y el tacto de las cosas.
El olvido imposible.
Tenemos cerca cosas que nunca hemos tocado y elegimos lo que está lejos.
Tal vez no vivamos en un mundo extraño, sino seamos nosotros los extraños.
Porque el "diferente" que está de moda ahora es muy relativo.
Está de moda la ropa estrafalaria. La música ecléctica. Parecer culto. Interesante.
En definitiva, está de moda aparentar ser diferente. Oye, ¿y aparentar ser diferente no te hace diferente?
Quizás en cierto sentido sí. Es atrevido, puede meterte en algún lío, pero después de todo, es una moda y está más o menos aceptado entre la gente (depende de en que ambientes te muevas)
Pero, aunque sea un progreso frente al pasado, el "diferente" de ahora también es conformista, vago y trae mucha desidia consigo, pues a este "diferente" solo le importan las apariencias. A este "diferente" no le apetece pensar, ir más allá. Es la excusa de los que son iguales para creer que son originales, únicos y especiales.
Este "diferente" no reflexiona. Hace lo que otros hicieron antes y piensa igual, sólo que con unas pocas mejoras aceptadas socialmente, cómo no
Este "diferente" no es capaz de entrar en polémica y tampoco le interesa
Defiende una línea de pensamiento clara y fácil de definir, y no se sale de ella no vaya a ser que no pertenezca a un grupo
O a veces directamente, demuestra con orgullo su ignorancia y su falta de intención de aprender.
Y no se da cuenta. Está convencido de que es diferente porque parece diferente.
Pero, ¿qué es diferente? Mi teoría es que tú, en un inicio, ya eres diferente a todos los demás. Eres único. Pero la sociedad interviene y te ahoga, haciendo que pienses que tu forma de ser es incorrecta. Haciendo que pienses que estarías mejor siendo diferente. Y al buscar ser diferente, caes en la incoherencia y acabas volviéndote igual que los demás, quizás no por fuera, sino por dentro. Acabas por no ser tú mismo.
Y ahí es donde pierdes tu autenticidad. Entonces es cuando te vuelves uno más del montón.
Y si crees que no tengo razón, piensa en las personas más increíbles que conozcas, en las más diferentes. Hay una cosa que las define a todas, una frase "son muy suyos" "muy ellos mismos"
Este conocido fenómeno dice que el aleteo de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo.
Según esta teoría, cada pequeño suceso, por irrelevante que parezca, lo cambia todo.
Y en consecuencia, se podría decir que todos estamos conectados ya que la acción de uno nos afecta a todos.
Es complicado porque ¿quién es capaz de predecir la repercusión de cada suceso?
No se puede decir a ciencia cierta, pero eso no excluye nuestra responsabilidad.
Y es que hay cosas que podemos hacer para mejorar el mundo.
¿Qué podría causar tu sonrisa?
¿Cuál sería la repercusión de que le des las gracias al panadero?
¿Levantar la mano en clase podría cambiar tu futuro?
¿Y si le parases los pies a ese abusón?
¿Que pasaría si decidieses darle una oportunidad a eso que siempre quisiste hacer pero se te daba mal?
La mayoría de las acciones que realizarás durante tu vida serán pequeñas acciones, no grandes, así que no las subestimes, que gota a gota se hace el océano y la tristeza y el odio que puedas quitarle a alguien, hará de este mundo un lugar menos hostil.
Y al final, todo lo que haces, volverá a ti en formas que ni siquiera puedes esperar.
Nadie y absolutamente nadie es como tú.
Da igual que tengas hermanos gemelos, da igual que seas muy parecido a otra persona. No hay nadie como tú.
Tú tienes circunstancias que nadie más tiene.
Vives en un lugar y en una época.
Conoces un conjunto único de personas.
Tienes unos determinados genes.
Te han pasado muchas cosas.
Y nadie comparte todo eso contigo.
Todas esas cosas han ido amueblando tu cabeza.
Son las que forman tu personalidad, tus recuerdos, tus gustos e ilusiones.
Eres original, en su sentido más puro.
Aunque, quizás tú no te sientas así. Quizás no te sientes único. Quizás te sientas raro, en vez de sentirte especial.
Pocas personas son las que se sienten bien siendo cómo son.
Y todas esas personas, que no se gustan a si mismas, a menudo, tratan simplemente ser normales. Porque ser diferente en este mundo es difícil. Es normal.
Pero... ¿se puede ser feliz pretendiendo ser alguien que no eres?
No tengo un estudio que lo demuestre, pero sospecho que no.
Tal vez no te pueda dar todas las respuestas, pero te doy un consejo: cree en tu autenticidad.
Deja que te guste lo que te gusta. Odia lo que odies.
Cambia de opinión cuando tu cuerpo te diga que no tenías razón.
No cierres los ojos ante lo que eres.
Sólo tienes una vida, no la malgastes siendo alguien que no eres.
"-No es el rostro, sino tus expresiones.
No es la voz, sino lo que dices.
No es como te sienta ese cuerpo, sino las cosas que haces con él.
Son reacciones químicas que suceden dentro de ti. Tú no las controlas.
Puedes sentir dolor, ira, deseo, cansancio, tristeza, euforia, frío... incluso sentimientos más complejos, Pero no los eliges. No puedes, sencillamente.
Las personas a menudo se avergüenzan de sus sentimientos, de sus deseos, de sus pensamientos. También hay quienes se avergüenzan de avergonzarse de estos.
No tienes la culpa.
*Sentir es como respirar, no puedes elegir no hacerlo sin que eso te haga daño, incluso te mate. Pero puedes tratar de hacerlo a tu manera.
Puedes respirar más lento, más profundo, puedes aprender a respirar con todo el pulmón, hacerlo por la boca, o por la nariz, cuando entiendes cómo y por qué respiras.
Con los sentimientos y las emociones pasa lo mismo. No puedes elegir que sentimiento tienes, pero puedes canalizarlo de diferentes maneras.
¿Cómo?
Siendo conscientes de qué es lo que sentimos.
Aceptándolo, sin buscar culpables.
Localizando de dónde procede este sentimiento.
Comprendiéndolo.
Viendo que opciones tienes de reaccionar.
Haciéndose responsable
Aprendiendo la forma idónea de exteriorizarlo.
Busca dentro de ti. Perdónate. No seas el culpable, sé el responsable.
Sin prisas. Con consciencia, comprensión y compasión.
Dicen que pensar demasiado lleva a las personas a deprimirse.
Soy una persona que piensa mucho. Y estoy de acuerdo con esa afirmación. Pero debo hacer una matización; ese dolor nos enseña algo siempre.
A veces la lección no llega en seguida, pero siempre se aprende algo.
Dicen que se vive más feliz en la ignorancia.
En esta afirmación, en cambio no estoy de acuerdo. No creo que sea más feliz el ignorante, sino que se evita momentos de tristeza y dolor. Y se priva del conocimiento que este otorga.
Creo que las personas que no piensan mucho nunca cambian. Esas personas están destinadas a vivir en un bucle repitiendo los mismos errores y morir sin haber tenido la vida que realmente deseaban en un principio.
Pensar es duro, ¿para qué lo voy a negar?
Te hace darte cuenta de las posibles consecuencias de cada una de tus acciones. De tu responsabilidad. De toda tu capacidad de hacer las cosas mal, de tu capacidad de destrucción.
Y cuando ves tu potencial para arruinarlo todo, no puedes evitarlo, comienzas a exigirte a ti mismo ser bueno. Hacer lo correcto. Ser lógico y no cometer los mismos errores estúpidos que has visto mil veces en los demás e incluso en ti mismo.
Tratas de suprimir tu egoísmo. De no cometer errores de los cuales ya conoces el resultado.
Te portas siempre lo mejor posible. E incluso, da igual el miedo que tengas, tratas de hacer lo correcto incluso cuando te duele mucho.
Haces cosas que la mayoría de la gente no se atrevería a hacer. Incluso pasando por encima de tus propios sentimientos.
Pero los demás no suelen darse cuenta de tus buenas intenciones, de tus esfuerzos.
La gente no suele apreciar el esfuerzo que hacen los demás o al menos no lo expresan.
Y al final, una parte de ti comienza a creer queno eres tan bueno realmente y que tu esfuerzo no es el suficiente.
Y nunca te sientes lo suficientemente bueno.
Siempre hay alguna exigencia imaginaria por cumplir.
Y a menudo, una de esas exigencias es no pedir demasiado a los demás.
Sabes que no se dan cuenta de las consecuencias de sus actos.
¿Por qué te exiges un mundo a ti mismo? ¿Y por qué eres tan indulgente con los demás?
¿Crees que por entender mejor las cosas, por ser consciente, mereces menos indulgencia?
¿Es peor cometer un error cuando lo entiendes o cuando ignoras por qué esto está mal?
¿Está mal sentirse decepcionado cuando los demás no ven las cosas, aunque sepas que no es su culpa?
"Hubo un tiempo en el que no existían las palabras.
La gente se expresaba como podía, con gruñidos, gestos y muecas, como los animales.
Y entonces, eso era suficiente.
Pero a medida que la humanidad avanzaba, comenzó a ser necesario expresar conceptos más complejos y poco a poco, comenzaron a nacer las palabras.
Al principio seguramente sólo se les puso nombre a las cosas más directas con las que lidiaban aquellos primitivos humanos, como las frutas que comían, los animales que cazaban, los peligros a los que se enfrentaban y las cosas que utilizaban para enfrentarse a estos.
Pero, con el paso del tiempo y el desarrollo de estos seres, surgió la necesidad de nuevas palabras que no sólo expresasen conceptos sólidos y tangibles como pueden ser una manzana o un animal, sino de conceptos más complejos, más abstractos, como emociones y sentimientos."
Hoy en día existen millones de palabras en miles de idiomas. Y no en todos los idiomas podemos encontrar las mismas palabras. Ni siquiera los mismos significados.
El lenguaje verbal se ha convertido en una de las maneras de comunicación principales entre las personas. Cuando queremos expresar algo, lo decimos o lo escribimos, por lo general.
Pero las palabras tienen dos grandes problemas(en mi opinión)
El primero es que no hay palabras suficientes para nombrar cada concepto que existe.
El segundo problema es que, aunque las hubiese, las palabras no significan lo mismo para todo el mundo.
Incluso dentro de un mismo idioma, en el mismo lugar y contexto, una palabra puede significar cosas prácticamente opuestas para dos personas.
¿Crees que estas palabras significan lo mismo para todos? Yo creo que no.
Esto es así porque no hay dos personas iguales. Ni siquiera los gemelos.
Cada persona ha tenido una vida diferente.
Y por mucho que busques, no vas a encontrar a dos personas que tengan los mismos significados para todas las palabras, ni a dos personas que sientan exactamente lo mismo, ni que piensen exactamente igual.
Cada uno añade su connotación, sus recuerdos, sus sentimientos.
Cada persona elige que palabras decir y cuales callar.
Es prácticamente como si cada persona en el mundo tuviese un idioma propio.
Hay más significado en los silencios que palabras en lo que decimos.
Hay más formas de decir algo que personas en el mundo.
Y hay más palabras nunca dichas o nunca inventadas que estrellas en el cielo.
No hay un guión escrito, no tenemos idea de que va esto.
¿Hay un significado?
¿No hay nada?
Decía Nietzsche que sólo comprendemos aquellas preguntas que podemos responder.
Y yo creo que las únicas preguntas a las que podemos resolver son las que hablan del ahora.
¿Qué ves ahora? ¿Qué pasa ahora? ¿Qué sientes ahora? ¿Cómo eres ahora? ¿Qué crees ahora?
Esas, y demás preguntas sobre el presente son las que, si nos sinceramos con nosotros mismos, podemos resolver sin miedo a caer en la mentira. Porque tú solo conoces bien el ahora.
La memoria no es infalible, no es posible recordar a la perfección lo que ha pasado, lo que eras, lo que sentías antes.
Tampoco es posible conocer el futuro. Nadie sabe lo que le depara el tiempo y no se puede decir "de este agua no beberé".
El ahora es todo lo que tenemos.
Y es hora de dejarse llevar.
Porque tenemos un instinto.
Y quizás este instinto, esa voz interior a la que no siempre escuchamos, nos está tratando de decir algo muy importante.
A menudo la acallamos, recordando veces en las que nos hemos equivocado "por su culpa".
Pero creo que la culpa no es de la voz, sino un fallo en la interpretación. Es normal, nadie nos ha enseñado a escucharla.
No es fácil. Hay que afinar el oído para oírla. Hay aprender a entender su significado, a interpretar bien lo que trata de decirnos. Hay que relajar esas barreras y dejar que penetre en tu interior y te diga por qué está ahí, por qué ha despertado.
Que si el presente es nuestra única pertenencia, quiero disfrutarla al máximo.
Y eso sólo es posible cuando no me peleo con una parte de mi.
Cuando me escucho, cuando cojo lo que tengo y decido disfrutarlo, cuando me dejo llevar, entonces estoy más cerca de ser yo.
A veces queremos abrir los ojos.
A veces queremos seguir con los ojos cerrados, porque es cómodo.
Otras, alguien quiere abrirnos los ojos. Incluso a la fuerza.
Pero así no funciona. Si abres los ojos a la fuerza, si los abres demasiado deprisa, la luz te dejará ciego.
Cada persona tiene su ritmo para abrir los ojos, cada uno necesita procesar las realidades de una forma diferente.
Y tú no puedes obligar a nadie (ni a ti mismo) a abrir los ojos. Puedes ayudar, dar herramientas, pero debes dejar que suceda por su por si solo.
Porque todos hemos nacido sin saber. A nadie deberían cerrarle los ojos contra su voluntad.
Y nadie debería ser obligado a abrir los ojos antes de tiempo.
Amor, sé que hablo mucho de ti, y más aún aquí, pero hoy voy a hablar de tu hermano, no tan bonito como tú, el Desamor
En una reflexión durante uno de mis largos y habituales viajes en bus, he llegado a una conclusión, el Desamor es cómo ese plato de comida que tanto odiaba cuando era niña:
Primero le hacía el vacío al plato, estaba a otra cosa, "aún no tengo hambre""¿plato? ¿qué plato?"
Luego, cuando mi estómago empezaba a rugir, me cabreaba, "¿por qué tengo que comer esa bazofia?""¡no pienso comerme ni un bocado"
Después trataba de negociar con mis padres "sólo me comeré dos cucharadas""¿y si no me lo como que pasa?"
Entonces, mis padres se hartaban y me obligaban a comérmelo y yo me lamentaba "está asqueroso""siempre me toca a mi comer lo peor, ¿por qué?"
Y por último, aceptaba que el sufrimiento solo acabaría si me acababa el plato, no había excusas ni condiciones... así que me lo terminaba.
Salvando las distancias, el desamor es muy parecido.
El Desamor es un plato de tristeza que no queremos ni probar.
Pensamos que podemos pasar de él, pero, aunque en la vida real, de la comida horrible a veces se puede pasar, del desamor no se puede. La única forma de acabar con esta tristeza es comértela, es llorar, lamentar, sin resistirse a ella, aceptar que tienes que pasar por ella para llegar a estar mejor.
No es fácil, para qué mentir, pero hay que aceptar que el dolor está ahí y no puedes pasar de él, así no desaparece, sino que crea angustia en tu interior.
Y esto, realmente se puede aplicar también a otros tipos de "duelo", otras luchas internas en las que perdemos algo y necesitamos aprender a vivir sin ello.
Para poder seguir adelante, hay que dejar el pasado atrás y tener la vista al frente.
Y tenemos que reaccionar a estas cosas como podemos.
Tomar una decisión no suele ser fácil, siempre se pierde algo, aunque sea un posible futuro diferente.
Pero también se gana algo, sea más o menos de lo perdido.
El problema es cuando se toman decisiones a medias.
Ese tipo de decisiones tienen una cualidad y es que casi siempre se acaba perdiendo mucho más que si tomases una sola decisión.
Estoy de acuerdo con que a veces es mejor dejar una ventana abierta cuando cierras una puerta, pero creo que lo importante es tomar una decisión estable porque sino acabas abriendo y cerrando la ventana sin ton ni son.
Y aunque cueste, hay que tomar la determinación de seguir con la opción que has tomado y defenderla sin dudar.
En cierto sentido, todo el mundo nace solo, crece solo y muere solo.
Somos una sola persona dentro de un cuerpo.
Alguien que vive toda su vida solo en su cabeza, con sus propias experiencias, ideas y sentimientos. A pesar de estar rodeados de otras personas, nadie jamás nos conocerá del todo a veces ni siquiera nosotros mismos.
Y esto es un problema, porque por naturaleza, los humanos le tenemos miedo a la soledad.
Nos aterroriza de alguna forma estar solos.
Nos aterroriza tanto, tanto, tanto, que muchos se rodean de personas pensando que esto alejará la sensación de soledad.
Algunos llegan al extremo de depender de otras personas absolutamente, tanto que si estas les abandonan, acaban con su vida.
Y es que la soledad y el miedo a esta es totalmente natural.
¿Y cómo dejar de sentirse solo?
¿Cómo acabar con ese vacío interior?
Estando solo, contigo mismo.
Conociéndote mejor que nadie, aprendiendo a quererte, después de todo,vas a tener que soportarte toda la vida.
Porque en el momento en el que te quieras, en el que te entiendas, te sentirás menos solo, y provocará otro efecto más: los demás te querrán y te entenderán mejor.
No es sencillo, pero merece la pena, porque si lo logras no volverás a sentirte realmente solo.