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lunes, 1 de junio de 2020

(In)Mundo

A veces me cuesta vivir en este mundo.

Me cuesta levantarme y saber que tantos no lo hacen, o lo hacen para sufrir.
Me cuesta saber que hay maldad en el mundo y que está en todas partes. Que incluso yo soy susceptible a la maldad.

Me cuesta entenderlo todo. Bueno, no es que me cueste, es que no lo entiendo.

Soy parte de este mundo y el mundo es parte de mi, ¿cómo no sentir tristeza pensando en el sufrimiento ajeno? En esas vidas que no merecen la pena porque son dolor y no hay forma de volver atrás.

Deseo comprender al resto, lo difícil que es ser en sus cuerpos. Quiero ser mejor persona. Pero no sé.
Tengo todo por mejorar. Todo.

Y aún así, es posible que mejorar no signifique nada, que la gotita que puedo aportar no signifique absolutamente nada y las cosas sean iguales o peores.

Claro que quiero cambiar el mundo. Pero me siento inútil.

Ojalá ser increíble y poder hacer algo bueno por el mundo.

Espero no rendirme jamás, no abandonar, no hartarme.
Espero dar todo lo que sea capaz de dar.

O no ser yo quien lo cambie, pero que el mundo cambie.

No necesito ser yo.

Sólo quiero un mundo mejor.
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martes, 20 de junio de 2017

El fracaso

Por mucho que algunos se empeñen en decir lo contrario, hay personas que fracasan más a menudo que otras.

Algunas personas están acostumbradas a que las cosas salgan bien. 
Tan acostumbradas están a que las cosas salgan bien, que de hecho creen que van a salir bien, y cuando algo sale mal, les duele, pero no dejan una marca indeleble en ellas.

Pero para aquellos que están acostumbrados a lidiar con el fracaso continuo no es así. 

No se sorprenden, ya se lo esperaban. Podría parecer que les da igual, pero no es eso. Es simplemente que si se desmoronaran cada vez que fracasan nunca estarían contentos, nunca tendrían un momento de paz ...nuestro cuerpo nos defiende como puede...
Pero a quienes acostumbran a fallar, a diferencia de aquellos cuyos fracasos son méramente anecdóticos, sí que tienen una marca. Una marca indeleble.

Gota a gota, el agua desgasta la roca.

Esta marca está en forma de etiqueta. FRACASADO.
Te lo dicen los demás, te lo dan a entender, y al final, tú mismo lo acabas creyendo también.

Sí, se puede vivir con esa etiqueta, nuestros cuerpos aguantan como pueden e inventan formas de sobrellevarlo.

Hay quienes no aceptan lo que sienten y fingen que todo está bien.
Hay quienes lo intentan, a veces con esperanza, otras con escepticismo.
Hay quienes se rinden y simplemente, se dejan llevar no les culpo.

Pero todos ellos tienen una cosa en común: una mochila muy pesada y un largo y duro camino por delante.


Y tú puedes ayudar.

Procura no poner más obstáculos delante.
No destruyas a quien ya está magullado. Empatiza.

Nadie falla porque quiera hacerlo, sino porque no sabe o no puede.

Ten paciencia, los cambios no se producen en un día.
Aparta cuando no puedas aportar.



Y sobre todo, no le digas nunca a alguien que no lo está intentando lo suficiente porque tú no tienes ni idea de cuanto lo está intentando, ni de cuantos recursos dispone.
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jueves, 20 de abril de 2017

Marchito

-Es extraño.
+¿Qué es extraño? 
-Haber amado.

El amor en pasado es extraño.

Porque está acabado, pero nunca extinto.
El amor en pasado duele al roce.

Se queda atascado en un limbo entre el recuerdo y el olvido. Cómo si tu memoria no fuese del todo capaz de soltarlo. Pero tampoco lo quiere en presente.

Y es que ves a quien tanto te importaba y ya no es nada. 
Genera una especie de incomodidad; por un lado todo se acabó y lo sabes, pero por otra parte, echas de menos sentir algo. Ahora es una persona totalmente desconocida, pero una vez no fue así y no sabes con cual de las dos quedarte.

¿Cuánto queda del tú que conocí? 

Los sueños te traicionan y te hacen recordar lo que sentías en el pasado. Y aunque flaquees y al final decidas que te importa, tampoco eres realmente capaz de volver a tener a esa persona en tu vida, porque aunque es cierto el dicho de "Dónde hubo fuego, cenizas quedan" también es cierto que las cenizas ya nunca más volverán a arder como antes de ser consumidas.

Tú quieres que te importe, o que deje de hacerlo por completo, pero que no sea a medias.

Por favor, a medias no.

Pero da igual. No te esforzarás en olvidar. Ni en recordar.
Cuando oigas su nombre no podrás evitar poner la oreja.
Cuando le veas por la calle habrá un breve instante en el que pensarás en lo bonito que era todo antes, pero lo olvidarás en cuestión de segundos.
Cuando eches de menos todo prometerás volver a hablar, mantener el contacto, pero tal vez ni te atrevas a dirigir palabra.
Cuando parezca que lo has olvidado del todo, resurgirá su nombre en tu cabeza y volverás a hacerte la misma pregunta: ¿Por qué?

Y seguirá en el limbo.
Como una flor que ya no es flor.
Marchito.


Siempre habrá un rincón de soledad en mi que te pertenezca.



Dedicado a M, a H, a S y en general, a todas las personas que creí que serían siempre alguien importante en mi vida y se quedaron en un simple alguien.
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martes, 3 de marzo de 2015

Exigencia

Dicen que pensar demasiado lleva a las personas a deprimirse.

Soy una persona que piensa mucho. Y estoy de acuerdo con esa afirmación. Pero debo hacer una matización; ese dolor nos enseña algo siempre.
A veces la lección no llega en seguida, pero siempre se aprende algo.


Dicen que se vive más feliz en la ignorancia.

En esta afirmación, en cambio no estoy de acuerdo. No creo que sea más feliz el ignorante, sino que se evita momentos de tristeza y dolor. Y se priva del conocimiento que este otorga.
Creo que las personas que no piensan mucho nunca cambian. Esas personas están destinadas a vivir en un bucle repitiendo los mismos errores y morir sin haber tenido la vida que realmente deseaban en un principio.

Pensar es duro, ¿para qué lo voy a negar?
Te hace darte cuenta de las posibles consecuencias de cada una de tus acciones. De tu responsabilidad. De toda tu capacidad de hacer las cosas mal, de tu capacidad de destrucción.

Y cuando ves tu potencial para arruinarlo todo, no puedes evitarlo, comienzas a exigirte a ti mismo ser bueno. Hacer lo correcto. Ser lógico y no cometer los mismos errores estúpidos que has visto mil veces en los demás e incluso en ti mismo.
Tratas de suprimir tu egoísmo. De no cometer errores de los cuales ya conoces el resultado.

Te portas siempre lo mejor posible. E incluso, da igual el miedo que tengas, tratas de hacer lo correcto incluso cuando te duele mucho.
Haces cosas que la mayoría de la gente no se atrevería a hacer. Incluso pasando por encima de tus propios sentimientos.

Pero los demás no suelen darse cuenta de tus buenas intenciones, de tus esfuerzos.
La gente no suele apreciar el esfuerzo que hacen los demás o al menos no lo expresan.
Y al final, una parte de ti comienza a creer que no eres tan bueno realmente y que tu esfuerzo no es el suficiente.

Y nunca te sientes lo suficientemente bueno.
Siempre hay alguna exigencia imaginaria por cumplir.

Y a menudo, una de esas exigencias es no pedir demasiado a los demás.
Sabes que no se dan cuenta de las consecuencias de sus actos.

¿Por qué te exiges un mundo a ti mismo? ¿Y por qué eres tan indulgente con los demás?
¿Crees que por entender mejor las cosas, por ser consciente, mereces menos indulgencia?

¿Es peor cometer un error cuando lo entiendes o cuando ignoras por qué esto está mal?
¿Está mal sentirse decepcionado cuando los demás no ven las cosas, aunque sepas que no es su culpa?

¿Es tan malo ser vulnerable?


Gracias por el esfuerzo. 
Por ver.
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sábado, 8 de noviembre de 2014

El Desamor

Amor, sé que hablo mucho de ti, y más aún aquí, pero hoy voy a hablar de tu hermano, no tan bonito como tú, el Desamor
En una reflexión durante uno de mis largos y habituales viajes en bus, he llegado a una conclusión, el Desamor es cómo ese plato de comida que tanto odiaba cuando era niña:

Primero le hacía el vacío al plato, estaba a otra cosa, "aún no tengo hambre""¿plato? ¿qué plato?"

Luego, cuando mi estómago empezaba a rugir, me cabreaba, "¿por qué tengo que comer esa bazofia?""¡no pienso comerme ni un bocado"

Después trataba de negociar con mis padres "sólo me comeré dos cucharadas""¿y si no me lo como que pasa?"

Entonces, mis padres se hartaban y me obligaban a comérmelo y yo me lamentaba "está asqueroso""siempre me toca a mi comer lo peor, ¿por qué?"

Y por último, aceptaba que el sufrimiento solo acabaría si me acababa el plato, no había excusas ni condiciones... así que me lo terminaba.

Salvando las distancias, el desamor es muy parecido.
El Desamor es un plato de tristeza que no queremos ni probar. 

Pensamos que podemos pasar de él, pero, aunque en la vida real, de la comida horrible a veces se puede pasar, del desamor no se puede.
La única forma de acabar con esta tristeza es comértela, es llorar, lamentar, sin resistirse a ella, aceptar que tienes que pasar por ella para llegar a estar mejor.

No es fácil, para qué mentir, pero hay que aceptar que el dolor está ahí y no puedes pasar de él, así no desaparece, sino que crea angustia en tu interior.

Y esto, realmente se puede aplicar también a otros tipos de "duelo", otras luchas internas en las que perdemos algo y necesitamos aprender a vivir sin ello.


Para poder seguir adelante, hay que dejar el pasado atrás y tener la vista al frente.
Para poder volver a amar, hay que desamar.



Paradójico es que haya que 
estar triste para poder dejar de estarlo

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martes, 28 de enero de 2014

Angustia

Tengo miedo de no llorar.
Porque cuando no lloras, no te desahogas y cuando no te desahogas no puedes seguir adelante.
Porque parece que el veneno sigue dentro de mi cuerpo y se resiste a salir.

Sólo quiero desahogarme y no puedo.
Hay algo que me lo impide.


Ahogarse en lágrimas que no has podido llorar

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lunes, 6 de enero de 2014

¿Cómo salvar una vida?

Todos tenemos momentos en la vida en los que el mundo se viene abajo.
A todos nos tiran una piedra y nos hundimos con su peso.
Esta piedra puede ser cualquier cosa, desde la peor de las traiciones, hasta una simple palabra.

La gente a veces te pregunta ¿cómo te hundes con esa piedra, si no pesa nada?

Esas personas te hacen sentirte solo y débil.
Porque no te entienden.

Porque la misma piedra, no pesa lo mismo en diferentes manos.
Porque lo sensibles que somos, porque nuestra fragilidad es algo único, que solo nosotros tenemos.

Merecemos que alguien nos entienda.
Merecemos que alguien nos quiera sin condiciones.
Merecemos no ser juzgados.

NADIE ha vivido tu vida.
NADIE sabe lo que te ha llevado a hacer lo que hiciste.
NADIE NUNCA TIENE EL DERECHO DE JUZGARTE.

Sólo tú.

Y cuando te juzgues, recuerda que todos cometemos errores.
Recuerda que eres humano.
Recuerda que NO nacemos sabiendo ser felices, no nacemos sabiendo como hacer las cosas bien, no nacemos sabiendo cumplir nuestros sueños.

Es tan fácil fallar y tan difícil acertar...

Y es por esto que debes saber que cada uno de tus aciertos tiene mérito.
Que si estás aquí, si estás vivo, es porque TÚ has llegado.
Porque incluso cuando pienses que es otra persona quien te ha llevado hasta donde estás, eres TÚ quien ha llevado a esa persona a tu vida.

NO ERES MENOS QUE NADIE.
Y no dejes que NADIE te haga pensar lo contrario.



Gracias a mis amigos, a los que de verdad han abierto su corazón para entenderme, a los que me han querido sin condiciones, a los que han sabido aceptarme con mis errores, a los que NO ME HAN TRAICIONADO, y han estado a mi lado cuando MÁS LOS HE NECESITADO.

Y sobretodo, gracias a mi misma, por haberlos llevado a mi vida.









NO ME VAS A PARAR
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miércoles, 17 de abril de 2013

¿Eres Importante?

Esta es mi lista de cosas que hace o deja de hacer alguien a quien le importas.
Digamos que para saber cuanto le importas a alguien.

  1.  Cuando le dices de quedar un día, intenta sacarte una fecha.
  2. Comienza conversaciones contigo.
  3. Se preocupa cuando detecta que puedes estar mal.
  4. Te escucha y te da consejos.
  5. Te cuenta sus problemas.
  6. Se acuerda de tu cumpleaños.
  7. No te deja plantado a menos que tenga un buen motivo.
  8. Recuerda cosas que le contaste. 
  9. Tiene curiosidad sobre ti.
  10. Si sabe que algo es importante para ti, intenta estar ahí.
  11. Te pide perdón cuando sabe que algo te ha sentado mal, aunque no sea para tanto.
  12. Le habla a otras personas de ti.
  13. Se esfuerza por entenderte.
  14. Te dice la verdad, aunque duela, cuando es necesario.
  15. Si le hablas, se intenta sacar tema de conversación.
  16. Visita tu Tuenti/Facebook/Twitter alguna vez
  17. Sabe decir al menos 3 virtudes y 3 defectos tuyos.
  18. No te hace ir a verle tú siempre.
  19. Es capaz de gastarse dinero en ti.
  20. Si tienes un problema y le pides ayuda, no pasa de ti.
  21. Recuerda varios momentos a tu lado.
  22. Te ha invitado alguna vez a su casa.
  23. No se avergüenza de que le vean a tu lado.
  24. Te acepta con tus fallos.
  25. Te ayuda a cambiar.
  26. Tiene algún modo de comunicarse contigo.
  27. Si se cambia de teléfono, te pide enseguida el tuyo.
  28. Cuando te pregunta "¿qué tal?" espera oír la verdad.
  29. No es atento contigo hasta que le des lo que quiere, lo es siempre.
  30. Aunque os distanciéis, intenta mantener la comunicación.
  31. Se da cuenta de cuando no estás.
  32. Es capaz de echarte de menos.
  33. Sabe agradecerte lo que haces por él.
  34. Si piensa que tienes un problema con él, viene a hablarlo contigo.
  35. Si sabe que algo te molesta mucho, evita hacerlo en la medida de lo posible.
  36. Ve más allá de lo que aparentas.
  37. Tiene cuidado con guardar tus secretos.
  38. No inventa cosas malas sobre ti.
  39. Si es necesario, te defiende.
  40.  No desaparece de un día a otro sin avisar.

No se me ocurren más, pero si a vosotros sí, ponedme un comentario y lo añado (si estoy de acuerdo y no está dicho)


Y quiso ser importante
aunque a nadie le importase.
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jueves, 11 de abril de 2013

Olvido y Amor

Hace tiempo, tuve mi primer amor y por consecuencia, mi primera decepción amorosa.
Y en medio de un mar de lágrimas me preguntaba si algún día se deja de amar.

Y es que superar lo que sientes por a alguien cuesta.
Al principio, a veces, ni siquiera quieres intentarlo.
El amor es como un hechizo que nos impide ver con objetividad a la otra persona.

Porque en vez de ver lo que es y como se porta con nosotros, vemos lo que nos hace sentir.
Y eso es algo difícil de olvidar. Pero no imposible.
Lleva tiempo. Y a veces también es necesario encontrar otra persona que nos provoque ese sentimiento.

Entonces la gente se preguntará:
¿Para que nos enamoramos de personas que no merecen la pena?
Yo estoy convencida de que es para aprender la lección.
Para aprender a ver lo que hay detrás del hechizo y así poder encontrar una persona que sienta lo mismo que tú y que te merezca.



Pues nadie nos enseña a amar.
Nadie nos enseña a olvidar.
Y solo con experiencias, se puede llegar a aprender este arte que es el amor.
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jueves, 22 de marzo de 2012

Pessimist

Los sueños no se hacen realidad.
Las sonrisas no siempre son sinceras.
El amor no suele ser recíproco.
Las buenas intenciones pueden ser un error.
Las personas han olvidado la importancia de los sentimientos.
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viernes, 17 de febrero de 2012

Nobody cares

En las películas, una lágrima, una sola lágrima llena de sentimientos, es capaz de curar la peor de las heridas. Hacer volver a alguien a la vida. Lo que sea.

Pero esto es la realidad.

Una lágrima, por mucho sentimiento que lleve, no va a acabar con los errores, no hará renacer la tierra ni curará heridas.
Aún así, si una lágrima te puede hacer sentir mejor, desahógate, llora.
Deja que la herida escueza y no finjas que no la tienes, seguirá ahí por mucho que la ignores.



Aunque no lo entiendas, no llorar sería un error.
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viernes, 28 de enero de 2011

Problemas

Una vez leí algo que me marcó:
"El corazón es como una hoja de papel; cuando la arrugas, la doblas, la puedes volver a alisar... pero será imposible que vuelva a ser como era antes, siempre quedarán las marcas de que ha sido doblada"

Y a mi me pasaron muchas cosas, me doblaron muchas veces, hasta el punto que incluso me llegaron a romper un poco.

Pero gracias a eso aprendí a tener esperanza. Me di cuenta de que la vida necesita problemas.
Porque sin problemas, todo sería aburrido, monótono.

Sin problemas no habría soluciones.

Sin problemas no sabrías apreciar lo maravillosas que son las sonrisas,
no entenderías los momentos inolvidables.
No serías tú mismo.




Me gustan los problemas
no existe otra explicación.
Esta sí es una dulce condena,
una dulce perdición.
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lunes, 3 de enero de 2011

Cuando todo sale mal, ¿qué te queda?

A veces, te esfuerzas, sacas de ti tu mejor persona, pones todo de tu parte... y no sacas nada.
Y nadie se da cuenta de cuanto has dado para no recibir nada a cambio.

Es frustrante, jodidamente frustrante.

Te sientes inutil y ademas sientes que todo va ha salir mal... porque ¿alguna vez han salido las cosas bien?

Yo diría siempre que hay que intentarlo aun mas, pero no siempre quedan fuerzas para seguir... o valor.
Porque de haber perdido tantas veces, la partida empieza a ser absurda y no sabes si quieres seguir jugando.

Y dime entonces, ¿qué te queda?
La esperanza... nada mas.


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viernes, 10 de septiembre de 2010

Para los corazones rotos

Últimamente veo muchos corazones rotos...

Son personas que andan con una sombra de lo que fue su sonrisa, lloran solos, en silencio, desconsolados sabiendo que nunca recuperarán el tiempo pasado. Viven de sus recuerdos y se alimentan de su propia tristeza y del consuelo ajeno.


Sueñan con esa persona que les robo su chispa de vida y desean más estar a su lado que olvidarla.


Es su sueño oculto y perversamente masoquista...

Quisiera darles mi cariño, mi comprensión, llorar sus penas para aligerar el peso de su corazón, abrazarles cuando no puedan más y decirles al oído que todo saldrá bien... que algún día, desearán más olvidar a esa persona que volver a estar a su lado.


Y entonces todo cambiará.


Cúrate, por favor
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