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lunes, 27 de febrero de 2023

Vivir es equivocarse

 A veces miro el pasado y solo veo mis errores.


Da igual cuanto haya hecho bien, solo puedo ver lo que podría haber hecho mejor. Solo puedo recordar cuando repetí un mismo error. Solo puedo pensar que me volveré a equivocar y añadiré más dolor a la lista de fracasos.


Sé que no sirve para nada regocijarse en los errores. Mirar y aprender es útil, pero a partir de ahí hay que dejarlos marchar. 

Pero me siguen paralizando.


Estoy trabajando para hacer cosas, importando más el hacerlas que el resultado final. Tratando de evitar grandes errores simplemente tratando de ir paso a paso.

También intento aprender a perdonarme. Y a perdonar a los demás.


A mirar los aciertos, a darles más peso, porque es mucho más fácil equivocarse y hacer las cosas mal que hacerlas bien.


Y a recordar que los errores siempre tienen al menos una consecuencia positiva: si no sé aprender, al menos me mantendré (un poco) más humilde. Todo error me da un poco más de capacidad de mirar a los demás y entenderles, preguntarme ante lo que hayan hecho "¿qué les ha podido llevar a hacer esto?".


No habrá perfección, habrá culpa, pero también habrá aprendizaje si se ponen las cosas en perspectiva. Si se recuerda que todo forma parte de la vida. Que nuestra forma de pensar y percibir las cosas está mediada por nuestro entorno, nuestras vivencias y otras cosas que no podemos controlar.


Es más fácil perdonarse si recuerdas la confusión de la vida, si recuerdas todas las fuerzas que empujan, si asumes la imperfección y la abrazas. 

Es más fácil si, cuando hayas descansado un poco, vuelves a caminar como puedas.


Porque evitar a toda costa el error, es un error en sí mismo.


Si tú te equivocas,

intentaré mirarte desde mi error

abrazar tu dolor

compartir el peso

de ser imperfectos

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lunes, 1 de junio de 2020

(In)Mundo

A veces me cuesta vivir en este mundo.

Me cuesta levantarme y saber que tantos no lo hacen, o lo hacen para sufrir.
Me cuesta saber que hay maldad en el mundo y que está en todas partes. Que incluso yo soy susceptible a la maldad.

Me cuesta entenderlo todo. Bueno, no es que me cueste, es que no lo entiendo.

Soy parte de este mundo y el mundo es parte de mi, ¿cómo no sentir tristeza pensando en el sufrimiento ajeno? En esas vidas que no merecen la pena porque son dolor y no hay forma de volver atrás.

Deseo comprender al resto, lo difícil que es ser en sus cuerpos. Quiero ser mejor persona. Pero no sé.
Tengo todo por mejorar. Todo.

Y aún así, es posible que mejorar no signifique nada, que la gotita que puedo aportar no signifique absolutamente nada y las cosas sean iguales o peores.

Claro que quiero cambiar el mundo. Pero me siento inútil.

Ojalá ser increíble y poder hacer algo bueno por el mundo.

Espero no rendirme jamás, no abandonar, no hartarme.
Espero dar todo lo que sea capaz de dar.

O no ser yo quien lo cambie, pero que el mundo cambie.

No necesito ser yo.

Sólo quiero un mundo mejor.
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miércoles, 17 de abril de 2019

El cambio

Cambiar es difícil. 

Los cambios conllevan un duelo. Incluso, los que son a mejor, pues en cada cambio, hay algo que dejamos atrás, algo a lo que nos hemos acostumbrado. Y las personas somos muy dadas a mantener nuestras costumbres. "El mejor predictor de la conducta futura, es la conducta pasada"

Nos sentimos cómodos en nuestras costumbres porque ya conocemos el resultado, pero no sabemos lo que sucederá si cambiamos. Creemos que el puzzle encaja a la perfección.

Y es que por mucho que nos digan que va a ser mejor, nos cuesta visualizarlo. ¿Cómo encajará esta nueva pieza?

Al final somos ambivalentes, contradictorios, ¿y tal vez hipócritas?

Decimos que queremos cambiar y repetimos las mismas malas costumbres que ya sabemos como acaban, que ya sabemos que no acaban bien.

No sé si hipócritas, yo diría imperfectos, temerosos ante la incertidumbre, llenos de falta de confianza, de dudas, con una mochila más o menos cargada de fracasos, y cansados, muy cansados. ¿Cuánto más habrá que cambiar?

Pero, aunque las cosas no vayan al ritmo deseado, aunque cueste, aunque sea difícil, desistir es perder.


Tal vez nos quede mucho camino por delante, ¿quieres que vayamos despacito?
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domingo, 4 de febrero de 2018

La friendzone

En mundo de la ficción e incluso en la realidad, existe un tópico, un cliché, que odio de manera muy particular:

"Si amas a alguien y eres bueno, mereces ser correspondido"
O dicho de otra manera: "Nadie merece estar en la friendzone"

NO

Simplemente no. Me niego a aceptar tal argumento.

Es tan reduccionista, tan simplón y tan trillado, que aún me sorprende que la gente sea tan poco crítica y lo acepte sin rechistar como algo natural.

Es un argumento que simplifica los sentimientos humanos y los convierte en una meritocracia, simple y fácil de juzgar. Culpa a una persona de no querer a otra (¡como si uno eligiese qué sentir!) y además, convierte a quien ama en un mártir, que es buena persona simplemente porque se enamoró.

Hay veces en las que, efectivamente, el enamorado es una buena persona. Pero los hay que no, simplemente están enamorados/obsesionados y eso automáticamente les convierte en buenas personas que merecen ser correspondidas.

Basta con hacer una búsqueda rápida por internet para encontrar artículos en los que se victimiza a estas personas "Los 10 personajes más famosos y tristes que han sido enviados a la friendzone" o "15 Personajes de la pantalla grande que fueron condenados a la friendzone; ¡adiós soldados caídos!" (ojito con el "condenados" y el "adiós soldados caídos", son todos unas víctimas de los desalmados que no les corresponden)


Las personas no decidimos enamorarnos. Pasa y punto. Tanto para un lado, como para el otro. 
Y criticar los criterios inconscientes o conscientes de una persona para enamorarse es hipócrita.

Cuando Leonard (en teoría normalucho) de The Big Bang Theory critica a Penny (una chica guapa) por enamorarse siempre de chicos guapos, está siendo un hipócrita. Tú Leonard, te has enamorado de una chica PORQUE es guapa. Porque se pasa la vida criticándola, y parece que no le interesan sus aficiones. Solamente parece interesarle porque es guapa. (Este artículo lo explica mejor que yo).

Y si dudas, pregúntate por qué te has enamorado de las personas que te has enamorado. O mejor aún, ¿por qué no te has enamorado de otras personas en cambio?

¿Sigues pensando que tienes derecho a juzgar?

En definitiva, puede darnos pena que alguien sufra por no ser correspondido. Pero en vez de pensar que es culpa de la otra persona, deberíamos desearle a la persona que lo supere y encuentre la felicidad en otro lugar.

Resultado de imagen de friendzone sexzone

Por último, os dejo con una reflexión: El mismo derecho tiene a enfadarse alguien por ser metido a la friendzone, que la persona que es metida en la lovezone o sexzone. O sea, ninguno.

Si no te gusta lo que hay, libre eres de marcharte, sin rencores.
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miércoles, 30 de agosto de 2017

Belleza

"¡Qué guapa eres! ¡Preciosa!"

¿Por qué ser guapo es un cumplido?

Ser guapo no es mérito de nadie. Es tu genética, no la elegiste. Incluso aunque te hayas esculpido un cuerpo a base de dietas y ejercicio, hay una parte correspondiente a la genética que no es mérito tuyo (aún así, me refiero sobre todo a las caras bonitas).

Es lógico que apreciemos el atractivo de los demás, porque estamos predispuestos a ello, pero, ¿realmente es algo que felicitarle a alguien?

"Felicidades, tus padres eligieron una pareja atractiva de la que salió una buena mezcla genética"

Suena absurdo. Pero más importante aún, ¿es bueno para nosotros?
Si la belleza es algo que de primeras uno no elige, pero es tan importante para los demás, al final sólo nos quedaría intentar acabar con nuestros defectos. Y es complicado, caro y probablemente insuficiente porque siempre va ha haber otro defecto más a corregir.

Es bien sabido que la gente que se obsesiona con su belleza nunca tiene suficiente.

Para más inri, existe el llamado "Efecto halo" por el que presuponemos mejores cualidades a la gente guapa sólo por el hecho de serlo y por lo tanto a menudo la tratamos mejor.

¿A caso podemos no fijarnos en la belleza de los demás?
Yo creo que no.

Entre que estamos predispuestos y la sociedad no hace más que hacer hincapié en ello, es realmente complicado.
Pero hay algo que sí que podemos hacer: Mirar más allá. Ser conscientes.

Nadie tiene la culpa de no ser guapo. Ni tampoco la responsabilidad de serlo.

Somos mucho más que eso.


No quiero que me miren, quiero que me vean.
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lunes, 31 de julio de 2017

Seize the day vol. II

El mundo seguirá cuando no estemos.
El mundo seguirá cuando nos vayamos.
El mundo seguirá aunque nos quedemos.
Así que no esperemos, vivamos.

Las horas pasarán aunque no las contemos.
Los trenes saldrán aunque no los cojamos.
El ruido sonará aunque nos callemos.
Así que no escapemos, sintamos.

El Sol saldrá aunque no nos despertemos
El agua correrá aunque la retengamos
Los actos serán aunque los olvidemos
Así que recuérdalo, aquí estamos.



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martes, 20 de junio de 2017

El fracaso

Por mucho que algunos se empeñen en decir lo contrario, hay personas que fracasan más a menudo que otras.

Algunas personas están acostumbradas a que las cosas salgan bien. 
Tan acostumbradas están a que las cosas salgan bien, que de hecho creen que van a salir bien, y cuando algo sale mal, les duele, pero no dejan una marca indeleble en ellas.

Pero para aquellos que están acostumbrados a lidiar con el fracaso continuo no es así. 

No se sorprenden, ya se lo esperaban. Podría parecer que les da igual, pero no es eso. Es simplemente que si se desmoronaran cada vez que fracasan nunca estarían contentos, nunca tendrían un momento de paz ...nuestro cuerpo nos defiende como puede...
Pero a quienes acostumbran a fallar, a diferencia de aquellos cuyos fracasos son méramente anecdóticos, sí que tienen una marca. Una marca indeleble.

Gota a gota, el agua desgasta la roca.

Esta marca está en forma de etiqueta. FRACASADO.
Te lo dicen los demás, te lo dan a entender, y al final, tú mismo lo acabas creyendo también.

Sí, se puede vivir con esa etiqueta, nuestros cuerpos aguantan como pueden e inventan formas de sobrellevarlo.

Hay quienes no aceptan lo que sienten y fingen que todo está bien.
Hay quienes lo intentan, a veces con esperanza, otras con escepticismo.
Hay quienes se rinden y simplemente, se dejan llevar no les culpo.

Pero todos ellos tienen una cosa en común: una mochila muy pesada y un largo y duro camino por delante.


Y tú puedes ayudar.

Procura no poner más obstáculos delante.
No destruyas a quien ya está magullado. Empatiza.

Nadie falla porque quiera hacerlo, sino porque no sabe o no puede.

Ten paciencia, los cambios no se producen en un día.
Aparta cuando no puedas aportar.



Y sobre todo, no le digas nunca a alguien que no lo está intentando lo suficiente porque tú no tienes ni idea de cuanto lo está intentando, ni de cuantos recursos dispone.
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jueves, 20 de abril de 2017

Marchito

-Es extraño.
+¿Qué es extraño? 
-Haber amado.

El amor en pasado es extraño.

Porque está acabado, pero nunca extinto.
El amor en pasado duele al roce.

Se queda atascado en un limbo entre el recuerdo y el olvido. Cómo si tu memoria no fuese del todo capaz de soltarlo. Pero tampoco lo quiere en presente.

Y es que ves a quien tanto te importaba y ya no es nada. 
Genera una especie de incomodidad; por un lado todo se acabó y lo sabes, pero por otra parte, echas de menos sentir algo. Ahora es una persona totalmente desconocida, pero una vez no fue así y no sabes con cual de las dos quedarte.

¿Cuánto queda del tú que conocí? 

Los sueños te traicionan y te hacen recordar lo que sentías en el pasado. Y aunque flaquees y al final decidas que te importa, tampoco eres realmente capaz de volver a tener a esa persona en tu vida, porque aunque es cierto el dicho de "Dónde hubo fuego, cenizas quedan" también es cierto que las cenizas ya nunca más volverán a arder como antes de ser consumidas.

Tú quieres que te importe, o que deje de hacerlo por completo, pero que no sea a medias.

Por favor, a medias no.

Pero da igual. No te esforzarás en olvidar. Ni en recordar.
Cuando oigas su nombre no podrás evitar poner la oreja.
Cuando le veas por la calle habrá un breve instante en el que pensarás en lo bonito que era todo antes, pero lo olvidarás en cuestión de segundos.
Cuando eches de menos todo prometerás volver a hablar, mantener el contacto, pero tal vez ni te atrevas a dirigir palabra.
Cuando parezca que lo has olvidado del todo, resurgirá su nombre en tu cabeza y volverás a hacerte la misma pregunta: ¿Por qué?

Y seguirá en el limbo.
Como una flor que ya no es flor.
Marchito.


Siempre habrá un rincón de soledad en mi que te pertenezca.



Dedicado a M, a H, a S y en general, a todas las personas que creí que serían siempre alguien importante en mi vida y se quedaron en un simple alguien.
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miércoles, 1 de marzo de 2017

Caída libre

¿Nunca te ha pasado de estar en medio de una pelea y comenzar a reírte sin ningún motivo?
¿Alguna vez te han dicho una buena noticia y no te ha alegrado en absoluto?
¿No te ha pasado que a veces crees que vas a reaccionar de una forma ante una situación, y cuando llega la situación reaccionas de cualquier forma, menos la pensada?

Siempre me ha sorprendido. 
Siempre me he sorprendido a mi misma haciendo lo más inesperado, en el momento más insólito. 

Es curioso, da igual cuanto nos conozcamos, siempre parecemos guardar sorpresas, cómo si no quisiéramos aburrirnos de nosotros mismos.

Algunas cosas que parecían importantes, luego resultan no serlo. Y otras cosas, tal vez cosas pequeñas, al final resultan ser imprescindibles.

Hasta ese momento, pareciese que estuviésemos en un sueño recurrente. En un círculo vicioso.

Pero cuando llega el momento, la misma cantinela de siempre, ya cansa.
Y ante la misma situación, ya no haces lo de siempre. Haces algo nuevo.
Y cuando creías que nada iba a cambiar, todo cambia.

Enhorabuena, hoy eres libre.


Me siento como si estuviese en el mundo al revés.
Y es increíble lo bien que sienta.


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viernes, 13 de enero de 2017

Seize the day

Podría ser mañana, en una semana. O dentro de uno, diez, cincuenta años.
Ahora mismo, incluso.

Tú no lo controlas.

Podría ser mientras duermes y no darte cuenta, o ser totalmente consciente de ello.
Podría ser de millones de formas. Quizás duela, tal vez no.

Si lo miras desde fuera, no es para tanto. Eres uno entre millones.
Una mota más de polvo estelar.

Con suerte, lo notarán unos pocos, y el mundo seguirá avanzando, imperturbable.

Puede que haya algo después. O puede que no.
Seguro que tienes tu teoría, sí, pero no lo sabes con certeza.

Después de todo, ¿qué sabes con certeza?

¿Existirá algo que sea para siempre?
Las cosas que tenemos gradualmente desaparecen.
El pasado está borroso, el futuro es incierto.

Aunque llegue mañana, tú ya no serás el mismo tú de hoy.

Y entonces, ¿qué nos queda?
¿Hay algo que nos pertenezca?

Lo hay. Hay una cosa que nos pertenece.

Este momento.

Todo lo que tenemos, todo lo que somos ahora mismo. Lo que pensamos, lo que hacemos, lo que sentimos.
Hoy nos pertenecemos.



Este momento es nuestro.
Para siempre.
Infinito.

Aunque mañana tú no seas tú, y yo no sea yo, 
ahora somos nosotros, y este es nuestro momento.



Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.


Veo mi visión quemándose, 
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Estas calles que transitamos,
sufrirán nuestro mismo pasado perdido.


Te encontré aquí, que por favor quédate un rato,
puedo seguir adelante contigo alrededor. 
Te entrego mi vida mortal, pero, ¿será para siempre? 
Yo haría cualquier cosa por una sonrisa, 
sosteniéndote hasta que el tiempo acabe.
Los dos sabemos que llegará el día, 
pero no quiero dejarte.


Veo mi visión quemándose, 
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Una melodía, un recuerdo, 
o simplemente una imagen.

Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.

Las vidas de los recién nacidos 
nos sustituirán a todos nosotros, 
el cambio de esta fábula en la que vivimos .
Ya no seremos necesarios aquí,
así que ¿a dónde deberíamos ir? 

¿Va a emprender un viaje esta noche,
me siguen allá de las paredes 
de la muerte? 
Pero, muchacha, ¿qué pasa si no hay vida eterna? 

Veo mi visión quemándose, 
siento que mis recuerdos se desvanecen con el tiempo.
Pero soy demasiado joven para preocuparme.
Una melodía, un recuerdo, 
o simplemente una imagen.

Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.
Senderos en la vida, 
las cuestiones de nuestra existencia aquí, 
no quiero morir solo sin ti aquí. 
Por favor, dime que lo que tenemos es real,

Así que, ¿qué pasa si no te tengo, 
o beso tus labios otra vez? 
No quiero dejarte nunca a ti
ni dejar de ver nuestros recuerdos. 
Te suplico que no me dejes.

Aprovecha el día 
o muere arrepintiéndote del tiempo perdido.
Me siento vacío y frío sin ti aquí, 
demasiada gente por la que sufrir.
Senderos en la vida, 
las cuestiones de nuestra existencia aquí, 
no quiero morir solo sin ti aquí. 
Por favor, dime que lo que tenemos es real,

Silencio. Me perdiste, no hay oportunidad para un día más.
Estoy aquí solo.
Alejándome de ti, sin oportunidad de volver a casa.





PD: sí, he traducido la canción entera como yo la entiendo.
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sábado, 7 de enero de 2017

La paradoja del amor propio

Hace tiempo, yo era una adolescente enamoradiza.
Me encantaban las novelas de adolescentes, las canciones de amor y las comedias románticas.
Soñaba con vivir mi propia aventura amorosa y creía que era imposible que alguien se enamorase así de mi.
Era una cursi.

Estaba enamorada del amor. 
Típica adolescente,¿no?


Pero crecí, estuve con chicos, sufrí y me desencanté del amor. Lo odié.
Darlo todo y acabar con el corazón roto. O que te den todo y no ser capaz de corresponder.
Las noches en vela.
Las rupturas.
La presión en el estómago.
El desequilibrio.

Me horrorizó darme cuenta de que necesitaba estar con alguien para ser feliz o que alguien me pudiese necesitar a mi.
No quería depender de alguien que lo mismo un día me quería y al día siguiente me había olvidado.

Deseé que me bastase con mi amor propio.
Quise ser totalmente independiente, ser feliz estando sola.
Renegué del amor ajeno.


En consecuencia, busqué amarme a mi misma por todos los medios.
Y no era tan simple.

Tenía y tengo aún defectos.
Me miraba al espejo y no siempre me gustaba lo que veía.
Algunos días era genial y otros me sentía en la mierda.

Con el tiempo aprendí a mirar más lo bello de mi y menos lo más feo.

Pero aún así amarme a mi misma era complicado.
Por mucho que no quieras verlas las cosas malas estas siguen ahí. Y decir que lo aceptas es muy fácil, hacerlo en cambio...

Me obsesioné con ser perfecta sin darme cuenta.
Traté de eliminar mis defectos y aumentar mis virtudes para poder amarme. Para poder sentirme segura.

Es evidente que no tenía ni idea de en qué consiste la seguridad.

Y, entre otros muchos "defectos" que suprimí, estaba la yo enamoradiza, cursi y vulnerable.
Por supuesto, seguía estando ahí, pero era una parte de la que me avergonzaba y que trataba de tapar bajo capas de indiferencia.
Es más fácil que no te hagan daño cuando las cosas no te importan.


Parecía que tenía más controlada la situación. Me sentía menos vulnerable.
Pero en realidad no era así.

No era yo misma.
No estaba segura.
Y desde luego, no me quería de verdad.

Simplemente me conformaba con un lugar cómodo, pero ese lugar no era el lugar donde yo quería estar realmente.

Durante ese tiempo, seguía saliendo con chicos, pero me reservaba mis sentimientos y el amor se convirtió en un juego de estrategia. Podía soñar cosas, podía esperar cosas, pero jamás se me habría ocurrido admitirlas, ni mucho menos pedirlas.

Estaba equivocada.

No puedes amar a alguien que no existe.
No puedo amar a una yo perfecta.


Es curiosa la forma en la que me llegó este descubrimiento: sólo necesité ver a personas a las que yo amo siendo incapaces de amarse por no ser perfectas.

Si yo podía amarlas con sus imperfecciones, ¿por qué no iba a poder hacer lo mismo conmigo?

Ahí me topé con mi verdad: para amarme a mi misma, tenía que aceptar que yo amo a otras personas, incluso cuando esto me hace vulnerable.

Que deseo, que siento, que sufro.

La gran paradoja del amor propio: amarse a si mismo consiste en amar las cosas que amas, odiar las que odias y aceptar(te)lo.

No olvides que las cosas que sientes son parte de ti.



Si te tienen que querer, te querrán.
Si no eres tú mismo, nunca lo sabrás.
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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Somewere only we know

Una vez alguien me dijo que las personas que lloran con más intensidad son las que tienen la sonrisa más hermosa.
Y que no todo el mundo sabe lo que es llorar de alegría.

Entendí que todo tiene luces y sombras, y cuanto más intensa sea una, más intensa será la otra.


Que el más valiente tiene su pequeño refugio que sólo él conoce.
Y el más débil, en cambio, un lugar especial en el que puede ser la persona más fuerte del mundo.
Comprendí que todos necesitamos paciencia, cariño y comprensión.

Porque soñamos.


Porque en toda mirada hay una esperanza.
Puede ser pequeñita o grande, pero brilla y le da vida a nuestros ojos.
Y el gesto más simple puede encenderla, y esa mirada, esa mirada no se olvida.



Y aquel día aprecié mis lágrimas como si fuesen un tesoro, pues cuando acabaran, siempre habría una sonrisa radiante, un brillo de esperanza y la última lágrima de todas sería una de felicidad.



I'm getting old and I need something to rely on
Oh simple thing, where have you gone?
So tell me when you gotta let me in
I'm getting tired and I need somewhere to begin.
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lunes, 31 de octubre de 2016

Palabras

Las palabras se las lleva el viento,
pero no desaparecen
Sin acto quedan vacías, 
desmerecen, 
obedecen al destiempo 
en el limbo de tu memoria, 
esperando un momento 
de paranoia transitoria.

Y luego vuelven 
como una fábula irrisoria.
Karma, si te encuentras aquí, 
no te olvides de esta historia.

Se abren hueco en tu coco y crean un eco.
Te prenden fuego y no te ayudan 
sino que vienen a extenderlo. 
Escuecen fuerte en tu mente, suplicas, 
quieres que cesen, salpican
dónde más duele.
Sarna a disgusto no pica, te muerde.

Y luego entiendes
que el pasado ya no importa
Solo tienes un momento
para cambiar toda la historia.

Mide bien lo que hablas
por si algún día lo tragas
escoge bien tus palabras
que no te salgan forzadas,
No intentes ser quien no eres
no te esfuerces, no puedes
vive entonces el presente
y recuerda quien vive la vida de otro muere.
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jueves, 6 de octubre de 2016

Me echaba de menos

Sí, hace tiempo que no escribo.

Tenía eso que llaman habitualmente el bloqueo del escritor. Y yo me preguntaba ¿por qué quiero escribir pero no soy capaz?

He estado meses dejando páginas en blanco o dejando a media textos que no me inspiraban nada. Muchos temas de los que quería hablar, pero una incapacidad absoluta para expresarlos.
O directamente ni lo intentaba.
Y después de mucha frustración, aquí estoy, y ahora entiendo que no era un simple bloqueo del escritor. Mi bloqueo era total o, en otras palabras, yo no estaba siendo yo.

Estaba apática. Estaba aislada. Estaba metida en mi burbuja.
Y tensa, muy tensa.
Cuando te pasa esto no ves la razón (a veces porque no quieres verla) y niegas que haya tal crisis, pero ahí está la crisis e invade todo tu cuerpo.

Es como un ligero pitido en los oídos que decides ignorar, pero persiste y va desquiciándote poco a poco casi sin que te des cuenta.

Hasta que decides dejar de ignorar el problema. Y cuando lo haces, la presión que tienes en el pecho, poco a poco va desapareciendo y el pitido se convierte en una voz, una voz que te dice algo que debes escuchar.


Y de nuevo, eres tú.


Y hasta que no me miré al espejo, 
no me di cuenta de todo lo que me había echado de menos.
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martes, 29 de marzo de 2016

El mundo incorrecto

Vivimos en un mundo extraño.

Podemos conocer mejor a alguien que vive en la otra punta del mundo que a nuestros vecinos.
Tenemos la capacidad de ver y oír a alguien que no está con nosotros.
Nos sentimos conectados a personas famosas que no saben ni que existimos.

Y es ilógico. Nuestra naturaleza no lo soporta.

¿Cómo vamos a esperar que alguien sea espontáneo si para serlo tiene que desplazarse 50 kilómetros?
¿Cómo podemos olvidar a alguien y dejarlo pasar si tenemos la oportunidad de verlo una y otra vez?
¿Es natural que nos importen las cosas que no están a nuestro alcance?

No estamos hechos para la distancia, ni para lo que no se puede tocar.

¿Nunca habéis sentido que echáis de menos a alguien a quien no conocéis realmente?

Es incorrecto.

La falsa sensación de cercanía.
Que nos falte el olor y el tacto de las cosas.
El olvido imposible.

Tenemos cerca cosas que nunca hemos tocado y elegimos lo que está lejos.

Tal vez no vivamos en un mundo extraño, sino seamos nosotros los extraños.


¿A dónde van a parar los sueños?
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jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Estrella Polar o Estrella Fugaz?

Hay momentos grandes y otros pequeñitos.
Pueden ser inolvidables o tal vez efímeros

Días de lágrimas, de Sol, monotonía, ilusión...

Emociones

A veces el dolor nos supera. O la euforia se apodera de nuestro ser. Tal vez la ira nos corroa.

Sin embargo, otras veces parece que faltan sentimientos, nos sentimos algo vacíos.

Y me pregunto, ¿por qué sentimos cómo sentimos? ¿es mejor sentir más o ser impermeable?

¿Intensidad o duración?

Quizás de igual, total, no elegimos lo que sentimos.

Aún así podemos elegir quedarnos cerca de la calma o de la tormenta.
Pero, ¿qué es mejor, reír fuerte para después romper en llanto o estar simplemente contento?

Para mi, no hay una sola respuesta, quizás debamos decidir según la situación, según que estemos dispuestos a aguantar, pero siempre con los ojos abiertos.


¿Qué sientes ahora?
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martes, 13 de octubre de 2015

Diferente

Es un hecho. Está de moda ser "diferente"

¿Por qué lo digo entre comillas?

Porque el "diferente" que está de moda ahora es muy relativo.

Está de moda la ropa estrafalaria. La música ecléctica. Parecer culto. Interesante.
En definitiva, está de moda aparentar ser diferente.

Oye, ¿y aparentar ser diferente no te hace diferente?
Quizás en cierto sentido sí. Es atrevido, puede meterte en algún lío, pero después de todo, es una moda y está más o menos aceptado entre la gente (depende de en que ambientes te muevas)

Pero, aunque sea un progreso frente al pasado, el "diferente" de ahora también es conformista, vago y trae mucha desidia consigo, pues a este "diferente" solo le importan las apariencias. A este "diferente" no le apetece pensar, ir más allá. Es la excusa de los que son iguales para creer que son originales, únicos y especiales.

Este "diferente" no reflexiona. Hace lo que otros hicieron antes y piensa igual, sólo que con unas pocas mejoras aceptadas socialmente, cómo no
Este "diferente" no es capaz de entrar en polémica y tampoco le interesa
Defiende una línea de pensamiento clara y fácil de definir, y no se sale de ella no vaya a ser que no pertenezca a un grupo
O a veces directamente, demuestra con orgullo su ignorancia y su falta de intención de aprender.

Y no se da cuenta. Está convencido de que es diferente porque parece diferente.

Pero, ¿qué es diferente?

Mi teoría es que tú, en un inicio, ya eres diferente a todos los demás. Eres único.
Pero la sociedad interviene y te ahoga, haciendo que pienses que tu forma de ser es incorrecta. Haciendo que pienses que estarías mejor siendo diferente. Y al buscar ser diferente, caes en la incoherencia y acabas volviéndote igual que los demás, quizás no por fuera, sino por dentro. Acabas por no ser tú mismo.

Y ahí es donde pierdes tu autenticidad. Entonces es cuando te vuelves uno más del montón.


Y si crees que no tengo razón, piensa en las personas más increíbles que conozcas, en las más diferentes. Hay una cosa que las define a todas, una frase "son muy suyos" "muy ellos mismos"


Sé tú mismo, nadie se lo espera
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sábado, 3 de octubre de 2015

¿Cuándo cambió todo?

Llega un día en el que todo cambia.

Lo que tiempo atrás te importaba, hoy te da igual.
Algunas personas que antes te parecían imprescindibles y que creías que siempre estarían ahí, han dejado claro que estabas equivocado.

Ese gran amor que pensaste que no acabaría, terminó. Y ya casi ni lo recuerdas.
Tus sueños del pasado han sido reemplazados por unos nuevos. Tus miedos, también.



Ya no piensas igual que antes y no ves el mundo de los mismos colores.
Ahora lo que te parecía imposible, empieza a abrir sus puertas ante ti.

El tiempo lo transforma todo. Te hace evolucionar e involucionar.
El mundo ya no es lo que era, y lo más importante, tú ya no lo ves igual.

A veces, viene la nostalgia a recordarte lo que un día, hace mucho, te hizo feliz.
Pero tú sabes que nada volverá a ser como antes, para bien y para mal.

Felicidades, has cambiado.

Y no va a ser tu último cambio.

Crecerás.
Te sorprenderás siendo mil cosas que nunca soñaste ser.
Descubrirás nuevos vicios y nuevas virtudes.
Habrá gente nueva y quizás algunos de "los de siempre"

De esto va la vida.
Adaptación. Crecimiento.
Y cuanto antes lo aceptes, antes podrás comenzar a vivir.



No olvides lo que fuiste.
No olvides que lo que eres hoy, no lo serás siempre.
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martes, 1 de septiembre de 2015

El efecto mariposa

¿Habéis oído hablar del "Efecto mariposa"?

Este conocido fenómeno dice que el aleteo de una mariposa puede provocar un tsunami al otro lado del mundo.
Según esta teoría, cada pequeño suceso, por irrelevante que parezca, lo cambia todo.

Y en consecuencia, se podría decir que todos estamos conectados ya que la acción de uno nos afecta a todos.



Es complicado porque ¿quién es capaz de predecir la repercusión de cada suceso?

No se puede decir a ciencia cierta, pero eso no excluye nuestra responsabilidad.
Y es que hay cosas que podemos hacer para mejorar el mundo.

¿Qué podría causar tu sonrisa?

¿Cuál sería la repercusión de que le des las gracias al panadero?

¿Levantar la mano en clase podría cambiar tu futuro?

¿Y si le parases los pies a ese abusón?

¿Que pasaría si decidieses darle una oportunidad a eso que siempre quisiste hacer pero se te daba mal?


La mayoría de las acciones que realizarás durante tu vida serán pequeñas acciones, no grandes, así que no las subestimes, que gota a gota se hace el océano y la tristeza y el odio que puedas quitarle a alguien, hará de este mundo un lugar menos hostil.

Y al final, todo lo que haces, volverá a ti en formas que ni siquiera puedes esperar.



Todos somos un efecto mariposa
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sábado, 1 de agosto de 2015

21 cosas que aprendí a los 21

Hace dos semanas he cumplido 22 años.
A parte de sentirme más vieja, he estado pensando "guau, vaya año que he tenido" Y es que mis 21 han sido importantes. Lo han cambiado todo.
He aprendido muchas cosas y por eso estoy escribiendo esta entrada:

21 cosas que aprendí a los 21

21: Déjate llevar. Y es que cuando sientes algo, ignorar este sentimiento y tratar de controlar el asunto es inútil, no va a funcionar, acabarás cayendo con todo el equipo y quizás no aprendas la lección que te correspondía.

20: Las palabras no significan nada. Es muy fácil decir algo que piensas en el momento, pero mucho más difícil mantenerlo. Los actos hablan por si mismos en cambio.

19: Hazle más caso a tu instinto. El instinto está ahí por algo. No lo ignores, probablemente te esté diciendo algo que debes oír.

18: No te quedes a medias. Cuando creas que hay más batallas que luchar, por favor, lúchalas. Sino te vas a quedar con el "¿qué habría pasado si...?" susurrándote en la cabeza. 



17: Perdona a los demás su ignorancia sobre ti. Cuando la gente te juzgue, cuando te malinterpreten, perdónales. Probablemente no lo hacen por ti, sino porque ellos mismos tienen un problema y no quieren centrar la atención en el suyo.

16: Que nadie te haga sentir un fracaso. Eres hijo de tus circunstancias. Por mucho que te repitan que haces mal las cosas, no dejes de intentarlo, mira adelante, que da igual que te cueste un día que cien, merece la pena el esfuezro

15: Confía en tus "errores". Si cometes un error es porque tienes una lección que aprender. Si lo cometes más veces, es porque esa lección se tiene que quedar grabada a fuego en ti. Además, vas a equivocarte en algún momento, asúmelo.

14: Hay que saber dónde poner el límite entre fantasía y realidad. La fantasía es necesaria para no quedarse estancado, para ser feliz, pero hay que saber cuando es necesario poner los pies en el suelo y luchar por una realidad mejor.

13: El amor no es lo que piensas. Y esto es así porque es un concepto y cada persona tiene su propia idea de lo que es, así que no se puede decir que sea una sola cosa.

12: Puedes hacer más de lo que tú crees. Pequeñas acciones que parecen insignificantes pueden cambiarlo todo. Confía más en esas pequeñas acciones porque grano a grano se hace la montaña.

11: Los valientes tienen miedo. La valentía es la capacidad de superar tus miedos, de hacer algo aunque te asuste, porque sabes que el resultado merecerá la pena.

10: No hay edad para cambiar tu destino. Aunque la sociedad en general piense que a los 18 ya debes haber decidido tus estudios o que a los 30 ya deberías tener hijos, en realidad no hay una edad para ello.

9: Hay responsables, no culpables. Echar las culpas no soluciona nada. Actuar en consecuencia sí.

8: Tú le pones límite a los demás. Las personas te tratan como les permitas y hasta que no te valores lo suficiente no exigirás que te traten con respeto (que no con miedo)

7: Las personas a tu alrededor son mucho más de lo que ves. Juzgar a alguien es muy fácil, todo el mundo lo hace, pero hay que tratar de no hacerlo, porque tú no has vivido su vida y no sabes que es sentirse como esta persona se siente.

6: Hasta que no lo veas con tus propios ojos, no lo creerás. Da igual cuantos consejos recibas sobre un asunto ni cuanto sepas, hasta que no veas las cosas en la práctica no las creerás.

5: Cuanto menos hablas con gente más apático te vuelves. La soledad es una espiral de autodestrucción, cuanto más te alejes de otras personas, más te costará acercarte de nuevo. Es positivo socializar ya que el ser humano es un ser social.



4: Para hacer las cosas bien hay que entenderlas. No hay que ser respetuoso porque sino te van a poner un castigo, sino porque entiendes que hay que respetar. Y es que hacer las cosas con una motivación diferente a la necesaria, cambia su significado.

3: Si quieres saber cual es el problema, aléjate de la situación. Al igual que cuando pintas, al estar demasiado cerca del cuadro, acabas distorsionando la realidad y te sale el dibujo con proporciones irreales, lo mismo pasa con los problemas, para verlos claramente, hay que alejarse un poco y ver todo con más perspectiva.

2: Perdónate. Y a los demás también. Si supieses hacer bien las cosas, las harías bien, si las haces mal es porque te falta alguna clase de información.

1: Ser feliz tiene que ser tu camino y tu meta. He escuchado gente que dice que la felicidad es la forma de caminar o que es únicamente una meta utópica. Este año he llegado a la conclusión de que vivir feliz es importante, pero también lo es tener metas y buscar hacer algo bueno en el mundo y por esto pienso que la mejor forma de hacer las cosas es tratar de conjugar tu felicidad actual con la futura.

Y estas son las lecciones que yo he aprendido, espero que os sirvan al menos para reflexionar sobre lo que vosotros hayáis aprendido y si estáis o no de acuerdo conmigo.
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