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lunes, 27 de febrero de 2023

Vivir es equivocarse

 A veces miro el pasado y solo veo mis errores.


Da igual cuanto haya hecho bien, solo puedo ver lo que podría haber hecho mejor. Solo puedo recordar cuando repetí un mismo error. Solo puedo pensar que me volveré a equivocar y añadiré más dolor a la lista de fracasos.


Sé que no sirve para nada regocijarse en los errores. Mirar y aprender es útil, pero a partir de ahí hay que dejarlos marchar. 

Pero me siguen paralizando.


Estoy trabajando para hacer cosas, importando más el hacerlas que el resultado final. Tratando de evitar grandes errores simplemente tratando de ir paso a paso.

También intento aprender a perdonarme. Y a perdonar a los demás.


A mirar los aciertos, a darles más peso, porque es mucho más fácil equivocarse y hacer las cosas mal que hacerlas bien.


Y a recordar que los errores siempre tienen al menos una consecuencia positiva: si no sé aprender, al menos me mantendré (un poco) más humilde. Todo error me da un poco más de capacidad de mirar a los demás y entenderles, preguntarme ante lo que hayan hecho "¿qué les ha podido llevar a hacer esto?".


No habrá perfección, habrá culpa, pero también habrá aprendizaje si se ponen las cosas en perspectiva. Si se recuerda que todo forma parte de la vida. Que nuestra forma de pensar y percibir las cosas está mediada por nuestro entorno, nuestras vivencias y otras cosas que no podemos controlar.


Es más fácil perdonarse si recuerdas la confusión de la vida, si recuerdas todas las fuerzas que empujan, si asumes la imperfección y la abrazas. 

Es más fácil si, cuando hayas descansado un poco, vuelves a caminar como puedas.


Porque evitar a toda costa el error, es un error en sí mismo.


Si tú te equivocas,

intentaré mirarte desde mi error

abrazar tu dolor

compartir el peso

de ser imperfectos

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lunes, 1 de junio de 2020

(In)Mundo

A veces me cuesta vivir en este mundo.

Me cuesta levantarme y saber que tantos no lo hacen, o lo hacen para sufrir.
Me cuesta saber que hay maldad en el mundo y que está en todas partes. Que incluso yo soy susceptible a la maldad.

Me cuesta entenderlo todo. Bueno, no es que me cueste, es que no lo entiendo.

Soy parte de este mundo y el mundo es parte de mi, ¿cómo no sentir tristeza pensando en el sufrimiento ajeno? En esas vidas que no merecen la pena porque son dolor y no hay forma de volver atrás.

Deseo comprender al resto, lo difícil que es ser en sus cuerpos. Quiero ser mejor persona. Pero no sé.
Tengo todo por mejorar. Todo.

Y aún así, es posible que mejorar no signifique nada, que la gotita que puedo aportar no signifique absolutamente nada y las cosas sean iguales o peores.

Claro que quiero cambiar el mundo. Pero me siento inútil.

Ojalá ser increíble y poder hacer algo bueno por el mundo.

Espero no rendirme jamás, no abandonar, no hartarme.
Espero dar todo lo que sea capaz de dar.

O no ser yo quien lo cambie, pero que el mundo cambie.

No necesito ser yo.

Sólo quiero un mundo mejor.
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viernes, 8 de septiembre de 2017

Mi monstruo

Debajo de mi cama vive un monstruo.
Es muy ruidoso y le gusta jugar conmigo, no me deja dormir por las noches, pero de día no se queda tranquilo tampoco.
Me suele acompañar a todas partes, aunque es tímido y se esconde cuando estoy con gente.

Es más bien pequeñito, pero pesa mucho y le gusta subirse a mi hombro a desequilibrarme y susurrarme cosas.
Yo intento quitármelo de encima, pero se engancha en mi pelo y, aunque logre quitármelo, es muy persistente y vuelve a subirse en cuanto me descuido.

Le gusta hurgar en las heridas y canturrear en bucle. Detesta la tranquilidad y no entiende el significado de la palabra paz. Sólo quiere divertirse a mi costa.

A veces logro ignorarlo, pero siempre se inventa una nueva forma de desquiciarme. 
Sabe muy bien dónde duele, pero también conoce muy bien lo que me gusta y sabe perfectamente cómo convencerme de que haga lo que él quiere.

Porque, aunque sea un monstruo, tiene mucho encanto y es muy inteligente e ingenioso.
Pero a mi no me engaña. Es perturbador y su única intención es absorber mi energía.

Hay veces que me gana por agotamiento y simplemente le dejo ahí. Y entonces lo único que puedo hacer es coger fuerzas, quitármelo de encima y esperar a que un día aprenda la lección y se canse de jugar conmigo.



Otro día, otra lucha.
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martes, 20 de junio de 2017

El fracaso

Por mucho que algunos se empeñen en decir lo contrario, hay personas que fracasan más a menudo que otras.

Algunas personas están acostumbradas a que las cosas salgan bien. 
Tan acostumbradas están a que las cosas salgan bien, que de hecho creen que van a salir bien, y cuando algo sale mal, les duele, pero no dejan una marca indeleble en ellas.

Pero para aquellos que están acostumbrados a lidiar con el fracaso continuo no es así. 

No se sorprenden, ya se lo esperaban. Podría parecer que les da igual, pero no es eso. Es simplemente que si se desmoronaran cada vez que fracasan nunca estarían contentos, nunca tendrían un momento de paz ...nuestro cuerpo nos defiende como puede...
Pero a quienes acostumbran a fallar, a diferencia de aquellos cuyos fracasos son méramente anecdóticos, sí que tienen una marca. Una marca indeleble.

Gota a gota, el agua desgasta la roca.

Esta marca está en forma de etiqueta. FRACASADO.
Te lo dicen los demás, te lo dan a entender, y al final, tú mismo lo acabas creyendo también.

Sí, se puede vivir con esa etiqueta, nuestros cuerpos aguantan como pueden e inventan formas de sobrellevarlo.

Hay quienes no aceptan lo que sienten y fingen que todo está bien.
Hay quienes lo intentan, a veces con esperanza, otras con escepticismo.
Hay quienes se rinden y simplemente, se dejan llevar no les culpo.

Pero todos ellos tienen una cosa en común: una mochila muy pesada y un largo y duro camino por delante.


Y tú puedes ayudar.

Procura no poner más obstáculos delante.
No destruyas a quien ya está magullado. Empatiza.

Nadie falla porque quiera hacerlo, sino porque no sabe o no puede.

Ten paciencia, los cambios no se producen en un día.
Aparta cuando no puedas aportar.



Y sobre todo, no le digas nunca a alguien que no lo está intentando lo suficiente porque tú no tienes ni idea de cuanto lo está intentando, ni de cuantos recursos dispone.
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lunes, 15 de mayo de 2017

El poema de los carroñeros

No importa que te griten
o que susurren a tus espaldas.
No dejes que te toquen sus palabras.

Que te miren por encima
que te ignoren mientras hablas
No te calles. No sucumbas a su trampa.

Si te aprietan, 
te presionan, 
te corroen, 
te apalancan
te hostigan, 
te envenenan, 
te humillan, 
te descartan.

Si te quieren invisible, copia, y de las baratas
y tu eres única, irrepetible, libre y tuya, les desarmas.

Porque al mal entendedor 
no le importan mil palabras.
No preguntan, te atacan, 
no escuchan, se ensañan.

Ellos juzgan sin piedad,
les da igual si así te hieren
ellos creen lo que quieren,
y les da igual si es la verdad.

Empatía ¿para qué?
si su culo es más bonito
y si ven que te ha dolido
te dicen "olvídate".

Pero no, tú no te olvides
que quieren que te rebajes
tú eres más de lo que creen
y algún día lo verán.



Dedicado a todos aquellos Carroñeros que cuando te ven mal, corren a rematarte.
A aquellos a los que les da igual cuánto daño pueden llegar a hacer a alguien y que, aunque vean que son dañinos, no quieren cambiar.
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jueves, 20 de abril de 2017

Marchito

-Es extraño.
+¿Qué es extraño? 
-Haber amado.

El amor en pasado es extraño.

Porque está acabado, pero nunca extinto.
El amor en pasado duele al roce.

Se queda atascado en un limbo entre el recuerdo y el olvido. Cómo si tu memoria no fuese del todo capaz de soltarlo. Pero tampoco lo quiere en presente.

Y es que ves a quien tanto te importaba y ya no es nada. 
Genera una especie de incomodidad; por un lado todo se acabó y lo sabes, pero por otra parte, echas de menos sentir algo. Ahora es una persona totalmente desconocida, pero una vez no fue así y no sabes con cual de las dos quedarte.

¿Cuánto queda del tú que conocí? 

Los sueños te traicionan y te hacen recordar lo que sentías en el pasado. Y aunque flaquees y al final decidas que te importa, tampoco eres realmente capaz de volver a tener a esa persona en tu vida, porque aunque es cierto el dicho de "Dónde hubo fuego, cenizas quedan" también es cierto que las cenizas ya nunca más volverán a arder como antes de ser consumidas.

Tú quieres que te importe, o que deje de hacerlo por completo, pero que no sea a medias.

Por favor, a medias no.

Pero da igual. No te esforzarás en olvidar. Ni en recordar.
Cuando oigas su nombre no podrás evitar poner la oreja.
Cuando le veas por la calle habrá un breve instante en el que pensarás en lo bonito que era todo antes, pero lo olvidarás en cuestión de segundos.
Cuando eches de menos todo prometerás volver a hablar, mantener el contacto, pero tal vez ni te atrevas a dirigir palabra.
Cuando parezca que lo has olvidado del todo, resurgirá su nombre en tu cabeza y volverás a hacerte la misma pregunta: ¿Por qué?

Y seguirá en el limbo.
Como una flor que ya no es flor.
Marchito.


Siempre habrá un rincón de soledad en mi que te pertenezca.



Dedicado a M, a H, a S y en general, a todas las personas que creí que serían siempre alguien importante en mi vida y se quedaron en un simple alguien.
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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Somewere only we know

Una vez alguien me dijo que las personas que lloran con más intensidad son las que tienen la sonrisa más hermosa.
Y que no todo el mundo sabe lo que es llorar de alegría.

Entendí que todo tiene luces y sombras, y cuanto más intensa sea una, más intensa será la otra.


Que el más valiente tiene su pequeño refugio que sólo él conoce.
Y el más débil, en cambio, un lugar especial en el que puede ser la persona más fuerte del mundo.
Comprendí que todos necesitamos paciencia, cariño y comprensión.

Porque soñamos.


Porque en toda mirada hay una esperanza.
Puede ser pequeñita o grande, pero brilla y le da vida a nuestros ojos.
Y el gesto más simple puede encenderla, y esa mirada, esa mirada no se olvida.



Y aquel día aprecié mis lágrimas como si fuesen un tesoro, pues cuando acabaran, siempre habría una sonrisa radiante, un brillo de esperanza y la última lágrima de todas sería una de felicidad.



I'm getting old and I need something to rely on
Oh simple thing, where have you gone?
So tell me when you gotta let me in
I'm getting tired and I need somewhere to begin.
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viernes, 4 de septiembre de 2015

Only human

Tengo miedo.

Miedo de mostrarte mi peor cara.
De que veas mi psicosis. De que conozcas mi lado más retorcido.
Mi paranoia. Mi obsesión.

La cobardía con la que vivo. El odio irracional.
Enseñarte mis cicatrices más dolorosas. Aquellas que muestran que he estado rota.
Las secuelas de mis circunstancias.

Me asusta que comprendas que hay mucha tristeza en mi interior. Que aún no he superado todo lo que debería quedar en el pasado.

Que te encuentres con el lado inseguro, que a veces y solo a veces, gana la batalla.

¿Podrías mirar algo que a veces ni yo misma soy capaz de mirar?

Pero aún más que todo eso, lo que más me aterroriza es que no lo entiendas.
Que no sepas ver todas las cosas buenas que hay.

Todo mi esfuerzo. Mis ganas de hacer algo bueno por el mundo.
Mi amor por la vida y por las personas.
El optimismo dentro de la más absoluta oscuridad.

El valor y la luz.

La voluntad de comprender.
La comprensión y la consciencia.
El cambio.

¿Y si lo ves todo y el balance sale negativo?

Después de todo, soy sólo humana.



No quiero que me mires, quiero que me veas
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domingo, 5 de abril de 2015

Sentir

Sentir es como respirar, no puedes controlarlo.*

Son reacciones químicas que suceden dentro de ti. Tú no las controlas.
Puedes sentir dolor, ira, deseo, cansancio, tristeza, euforia, frío... incluso sentimientos más complejos, Pero no los eliges. No puedes, sencillamente.

Las personas a menudo se avergüenzan de sus sentimientos, de sus deseos, de sus pensamientos. También hay quienes se avergüenzan de avergonzarse de estos.

No tienes la culpa.

*Sentir es como respirar, no puedes elegir no hacerlo sin que eso te haga daño, incluso te mate. Pero puedes tratar de hacerlo a tu manera. 
Puedes respirar más lento, más profundo, puedes aprender a respirar con todo el pulmón, hacerlo por la boca, o por la nariz, cuando entiendes cómo y por qué respiras.

Con los sentimientos y las emociones pasa lo mismo. No puedes elegir que sentimiento tienes, pero puedes canalizarlo de diferentes maneras.

¿Cómo?

  • Siendo conscientes de qué es lo que sentimos.
  • Aceptándolo, sin buscar culpables.
  • Localizando de dónde procede este sentimiento.
  • Comprendiéndolo.
  • Viendo que opciones tienes de reaccionar.
  • Haciéndose responsable
  • Aprendiendo la forma idónea de exteriorizarlo.

Busca dentro de ti. Perdónate. No seas el culpable, sé el responsable.
Sin prisas. Con consciencia, comprensión y compasión.


No eres culpable de sentir
tal y como no eres culpable
de respirar

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sábado, 8 de noviembre de 2014

El Desamor

Amor, sé que hablo mucho de ti, y más aún aquí, pero hoy voy a hablar de tu hermano, no tan bonito como tú, el Desamor
En una reflexión durante uno de mis largos y habituales viajes en bus, he llegado a una conclusión, el Desamor es cómo ese plato de comida que tanto odiaba cuando era niña:

Primero le hacía el vacío al plato, estaba a otra cosa, "aún no tengo hambre""¿plato? ¿qué plato?"

Luego, cuando mi estómago empezaba a rugir, me cabreaba, "¿por qué tengo que comer esa bazofia?""¡no pienso comerme ni un bocado"

Después trataba de negociar con mis padres "sólo me comeré dos cucharadas""¿y si no me lo como que pasa?"

Entonces, mis padres se hartaban y me obligaban a comérmelo y yo me lamentaba "está asqueroso""siempre me toca a mi comer lo peor, ¿por qué?"

Y por último, aceptaba que el sufrimiento solo acabaría si me acababa el plato, no había excusas ni condiciones... así que me lo terminaba.

Salvando las distancias, el desamor es muy parecido.
El Desamor es un plato de tristeza que no queremos ni probar. 

Pensamos que podemos pasar de él, pero, aunque en la vida real, de la comida horrible a veces se puede pasar, del desamor no se puede.
La única forma de acabar con esta tristeza es comértela, es llorar, lamentar, sin resistirse a ella, aceptar que tienes que pasar por ella para llegar a estar mejor.

No es fácil, para qué mentir, pero hay que aceptar que el dolor está ahí y no puedes pasar de él, así no desaparece, sino que crea angustia en tu interior.

Y esto, realmente se puede aplicar también a otros tipos de "duelo", otras luchas internas en las que perdemos algo y necesitamos aprender a vivir sin ello.


Para poder seguir adelante, hay que dejar el pasado atrás y tener la vista al frente.
Para poder volver a amar, hay que desamar.



Paradójico es que haya que 
estar triste para poder dejar de estarlo

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jueves, 18 de septiembre de 2014

Junto a ti

Se rindió su corazón
dejó de soñar, dejó de ser luz.
Llora a solas en su habitación
Sus alas rotas, su desilusión.

Nadie le intentó salvar
y sus lágrimas están
perdidas en la inmensidad...

'Da un paso sin dudar
si avanzar o no avanzar.
Si me dejas, te puedo ayudar.

Cuando ya no puedas más
y te hundas en el mar,
recuerda que estoy aquí
Junto a ti.'

No hace frío ni calor
ya no siente nada, solo hay dolor.
Horas y horas en su habitación
y nada cambia, no hay variación.

No se quiere despertar
No siente que pueda más
Está a punto de abandonar.

'Da un paso sin dudar
si avanzar o no avanzar.
Si me dejas, te puedo ayudar.

Cuando ya no puedas más
y te hundas en el mar,
recuerda que estoy aquí
Junto a ti.'


Una canción, dedicada a quien llora a solas, sea quien sea, toma un poquitín de mi fuerza.
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jueves, 31 de julio de 2014

Mi propio rincón de soledad

A veces siento como si hablase con una pared.

Porque hable o grite, nadie me escucha y porque el que me escucha no me comprende.
A veces siento que escribo una entrada que nadie va a leer y que caerá en el olvido como tantos sentimientos perdidos.

A veces soy solo yo en mi cabeza.
Y no sé salir.
Y me pongo mil corazas para no sentir, tratar de que las cosas no me afecten.
Que, por supuesto, no sirven para nada.

Tan pocas veces alguien te entiende.
Y por eso, cuando veo un atisbo de comprensión en otros ojos, surge la esperanza.
Porque quizás hoy, alguien me entienda.


Estoy llorando, pero no importa



Dedicatoria especial: gracias por otorgarme el mayor rayo de esperanza de mi vida y regalarme tiempo y el amor más verdadero que jamás he recibido.
Por ser esa persona que siempre me apoya y no me pone ninguna condición.
Porque tú me enseñaste a ver lo bueno que hay en mi y me confiaste tus mayores secretos.
Por regalarme valiosas lecciones y por ponerme el listón muy alto y enseñarme que merezco más y darme fuerzas para reclamarlo.
Por inspirarme, ser una heroína nada común, una mujer con sentimientos de verdad, de esos que te pueden hacer llorar sin consuelo con el alma rota... O llenarte de plena felicidad.
Yo, no sólo te deseo la mejor de las vidas, sino que voy a luchar a tu lado porque sería absolutamente injusto que no la consiguieses.
En mi vida está implícito que te quiero, y quizás no sea necesario decirlo, pero creo que no existen palabras suficientemente obvias, así que ahí va: te quiero.
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domingo, 27 de julio de 2014

Soledad

En cierto sentido, todo el mundo nace solo, crece solo y muere solo.

Somos una sola persona dentro de un cuerpo.
Alguien que vive toda su vida solo en su cabeza, con sus propias experiencias, ideas y sentimientos.
A pesar de estar rodeados de otras personas, nadie jamás nos conocerá del todo a veces ni siquiera nosotros mismos.

Y esto es un problema, porque por naturaleza, los humanos le tenemos miedo a la soledad.

Nos aterroriza de alguna forma estar solos.
Nos aterroriza tanto, tanto, tanto, que muchos se rodean de personas pensando que esto alejará la sensación de soledad.
Algunos llegan al extremo de depender de otras personas absolutamente, tanto que si estas les abandonan, acaban con su vida.

Y es que la soledad y el miedo a esta es totalmente natural.

¿Y cómo dejar de sentirse solo?
¿Cómo acabar con ese vacío interior?

Estando solo, contigo mismo.
Conociéndote mejor que nadie, aprendiendo a quererte, después de todo, vas a tener que soportarte toda la vida.

Porque en el momento en el que te quieras, en el que te entiendas, te sentirás menos solo, y provocará otro efecto más: los demás te querrán y te entenderán mejor.

No es sencillo, pero merece la pena, porque si lo logras no volverás a sentirte realmente solo.


La vida es una enorme ironía

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sábado, 22 de febrero de 2014

Aunque cueste

Quien espera, tiene esperanza

O eso suele decirse.

Yo vivo esperando.
Vivo esperando una fecha, vivo esperando un motivo para vivir.
Cada día me tengo que convencer de levantarme y enfrentarme al mundo.

Para convencerme, me invento excusas, "Venga, que hoy vas a ver a X", "Vamos, que estrenan el capítulo de Y", "Anda, que ya queda menos para ese día"

Y no siempre me convenzo a la primera. Más bien casi nunca.

Pero al final me levanto. Porque es necesario.

Y espero.
Porque tengo esperanza.


Cuanto más bajo caigas
más alto puedes subir después
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miércoles, 19 de febrero de 2014

Un reto

Dicen que cuando nacemos, somos como una hoja en blanco.

En teoría, esto no es exactamente así, por genética tenemos predisposiciones, por ejemplo a ser más o menos altos, a tener cierto carácter o a padecer ciertas enfermedades.

Con este molde genético, vamos creciendo y nos desarrollamos como personas, gracias a nuestro entorno y circunstancias.


Entonces, yo me pregunto, ¿de dónde sale la malicia?


Y es que hay gente que parece DISFRUTAR haciéndoles daño a los demás.
En mi vida he conocido a varias personas así. Es como si tuviesen un gen malvado que les impidiese sentir compasión.

O quizás ese sea mi punto de vista.


Y me sorprende mucho que esta gente juzgue a los demás deliberadamente, sin sensibilidad, sin preguntarse "¿Qué hay detrás?"


Todos tenemos pensamiento crítico. Todos tenemos opiniones.
Pero los juicios son algo un poco diferente.


Los juicios condenan.


Después de todo somos humanos. 
Imperfectos. Llenos de problemas.
Frágiles. Personas.


Cómo persona, prometo hacer todo lo que esté en mi mano por no juzgar ni a los demás, ni a mi misma.
Prometo intentar ponerme en los zapatos de la otra persona.
Prometo esforzarme por ser mejor y más humilde.

Prometo resistir.




Abre los ojos, todos somos personas
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martes, 28 de enero de 2014

Angustia

Tengo miedo de no llorar.
Porque cuando no lloras, no te desahogas y cuando no te desahogas no puedes seguir adelante.
Porque parece que el veneno sigue dentro de mi cuerpo y se resiste a salir.

Sólo quiero desahogarme y no puedo.
Hay algo que me lo impide.


Ahogarse en lágrimas que no has podido llorar

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lunes, 6 de enero de 2014

¿Cómo salvar una vida?

Todos tenemos momentos en la vida en los que el mundo se viene abajo.
A todos nos tiran una piedra y nos hundimos con su peso.
Esta piedra puede ser cualquier cosa, desde la peor de las traiciones, hasta una simple palabra.

La gente a veces te pregunta ¿cómo te hundes con esa piedra, si no pesa nada?

Esas personas te hacen sentirte solo y débil.
Porque no te entienden.

Porque la misma piedra, no pesa lo mismo en diferentes manos.
Porque lo sensibles que somos, porque nuestra fragilidad es algo único, que solo nosotros tenemos.

Merecemos que alguien nos entienda.
Merecemos que alguien nos quiera sin condiciones.
Merecemos no ser juzgados.

NADIE ha vivido tu vida.
NADIE sabe lo que te ha llevado a hacer lo que hiciste.
NADIE NUNCA TIENE EL DERECHO DE JUZGARTE.

Sólo tú.

Y cuando te juzgues, recuerda que todos cometemos errores.
Recuerda que eres humano.
Recuerda que NO nacemos sabiendo ser felices, no nacemos sabiendo como hacer las cosas bien, no nacemos sabiendo cumplir nuestros sueños.

Es tan fácil fallar y tan difícil acertar...

Y es por esto que debes saber que cada uno de tus aciertos tiene mérito.
Que si estás aquí, si estás vivo, es porque TÚ has llegado.
Porque incluso cuando pienses que es otra persona quien te ha llevado hasta donde estás, eres TÚ quien ha llevado a esa persona a tu vida.

NO ERES MENOS QUE NADIE.
Y no dejes que NADIE te haga pensar lo contrario.



Gracias a mis amigos, a los que de verdad han abierto su corazón para entenderme, a los que me han querido sin condiciones, a los que han sabido aceptarme con mis errores, a los que NO ME HAN TRAICIONADO, y han estado a mi lado cuando MÁS LOS HE NECESITADO.

Y sobretodo, gracias a mi misma, por haberlos llevado a mi vida.









NO ME VAS A PARAR
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lunes, 4 de febrero de 2013

Aún no hemos huido.

Escapar. Huir.
Siempre he soñado con eso.

Porque creo que el tiempo nos persigue.
Y a mi me gusta hacer las cosas con calma.

Estrés. Humo. Prisas. Coches. Agobio.
¿Acaso no hay solo una vida?
¿Qué diablos hace la gente entregándose a la rutina?
Huye.
Huye.

No quiero esperar a mañana.
Puede no haber un mañana.
No quiero placeres falsos. Solo quiero felicidad.

¿Tan malo es poner por delante la felicidad?


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viernes, 1 de febrero de 2013

Destino, ¿estás ahí?

Algunos días, la vida parece una broma.
Como tu primer fin de semana libre en semanas y te enteras de que han cancelado la fiesta.
O ese día que después de haber estudiado un montón, te dicen que has suspendido el examen.

Y es que Destino, Dios o Casualidad, tienen muy mala uva y a veces parece que ponen a prueba nuestra paciencia.

Porque a veces, la vida es injusta e irónica.
Porque a veces el mundo te envía señales y cuando las sigues... acabas en el vertedero.
Las películas nos hacen imaginar la situación perfecta, pero nunca sale así de bien.
Porque estar en el lugar y en el momento adecuado no es tan fácil.

Y la única lección que puedes sacar de todo esto es que tienes que tragar.
Y aunque pienses que solo a ti te pasa esto, no es cierto.

Todos nos hemos sentido engañados alguna vez por el destino.

El Karma no existe.
¿Justicia divina?
Lo dudo.

Y solo queda confiar en que mañana saldrá el Sol de nuevo.
Que los días malos, solo duran 24 horas.

Y es que dicen que lo bueno se hace esperar, ¿no?


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jueves, 10 de enero de 2013

Oasis

Hay un rincón en mi.

Un rincón al que me escapo cuando estoy frustrada y la realidad me da asco.

Ese rincón es una pequeña isla desierta de aguas cristalinas con un bosquecillo.
Dentro de este bosque, hay una cabaña de madera, con todas las cosas que pueda necesitar.

En esa isla nadie me puede molestar.
Puedo llevarme a quien quiera y si yo quiero que se vaya, se va.

Muchas personas tienen este rincón adentro.
Quizás el escenario es distinto, pero la esencia es la misma.
Un oasis para nuestros desiertos emocionales.


Me pregunto si alguien me habrá llevado a su isla alguna vez...
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