martes, 31 de mayo de 2022

Hastío

 Que no me veas mal no significa que no lo esté, sólo que tengo perfeccionado el arte de aparentar estar bien.

Y si lo puedes ver, es que no tengo fuerzas ni para fingir que todo está bien.

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lunes, 25 de abril de 2022

Gradiente de apatía

A veces me pregunto donde empezó la mochila que arrastró a mi espalda.

No se si fue el daño hecho cuando era niña, donde se esperaba que fuese perfecta y madura, pero yo era... yo. Necesitaba tiempo, comprensión, paciencia y amor incondicional...
Aprendí a ocultar mis sentimientos, pensamientos y acciones, porque todo podía ser usado en mi contra, como un arma arrojadiza.

Puede que fuese en mi adolescencia. Lloraba todos los días, pero no creo que nadie lo supiese. Tenía tanto miedo que me tuve que salir de clase un par de veces porque pensaba que me iba a morir. Estaba muy encerrada dentro de mi misma. No quería hacer nada, a duras penas quería vivir. 

Más adelante empecé a intentar salir. A veces salió bien. Otras fue tan doloroso que me ha dejado huellas profundas. Sigo sin ser capaz de salir del todo... Por eso llevo tanto tiempo que me cuesta escribir. Porque tengo miedo de publicarlo, que alguien lo lea y no me entienda. Tengo síndrome del impostor en mis propios sentimientos. 

No intento llegar a ninguna parte en concreto con esto, solo desahogarme, decir algo que siento aunque tenga miedo de hacerlo. Es una especie de acto de valentía, o eso creo. 

Para terminar quiero sacar algo positivo de mi desgracia: aunque este llena de imperfecciones y me cueste tanto mejorar, aunque viva en un gradiente de apatía y aunque a veces salga mal, sigo intentando ser una buena persona. Lo siento si no lo hago más rápido o mejor. Pero no he dejado de intentarlo. 
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jueves, 7 de octubre de 2021

Fragile

Soy del tipo vulnerable.

No creo que esa cualidad sea lo que perciba la gente de mi de primeras, pero creo que me define muy bien.

Hasta me cuesta hablarlo por aquí, y eso que me lee muy poca gente.


Soy del tipo de persona que siempre está en búsqueda de su propia identidad, su propio camino. Y en esa búsqueda, cometo errores, tengo inseguridades, me quedo inmovilizada y a veces desespero.

Siempre me esfuerzo en ser mejor persona y guardo mucha culpa por las veces que hice mal las cosas.


Pero no todo es necesariamente malo. Todas las imperfecciones que poseo, me dan una pequeña cualidad que realmente aprecio en mi misma y amo en los demás: la capacidad de perdonar y entender a los demás.

Cuando miro a otras personas, trato de mirarlas más allá de mis impresiones, trato de recordar que ellos también son vulnerables. Que merecen un trato humano.


Por eso también tengo terror a la gente que no hace eso, a quienes son capaces de dañar sin que les duela también. Y tengo terror a la misma idea de poder hacer yo eso en algún momento.


Porque me importan las cosas, los sentimientos, las personas.

Eso es lo que soy.


PD: de verdad, a quienes me han cuidado y me han querido, a quienes les importo y han conectado de alguna forma conmigo, creedme, os aprecio más de lo que pensáis. Puedo ser tímida en demostraciones, puedo tener miedo a decirle a la gente lo que siento, pero gracias.

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martes, 9 de marzo de 2021

Mejorar es un camino duro

Llevo un tiempo trabajando para mejorar mis hábitos, mi forma de ser, mi ánimo y en general mi vida.

Cómo todo cambio, lleva tiempo y no es fácil. Todos los días tengo que recordarme actuar así porque es lo mejor para mí y estoy aprendiendo algunas cosas que a mi me están funcionando:

  • Exigirse demasiado no funciona, es frustrante porque es muy posible que no consigas tanto.
  • Equivocarse una, dos o cincuenta veces no es razón para rendirse (la mayor parte de las veces), aunque se sienta como una.
  • Fijarse en el daño irreparable no tiene sentido excepto para estar prevenido de que puede volver a pasar. Hay que mirar lo que sí puedes hacer o prevenir ahora.
  • Expresar tus sentimientos es útil si sabes cómo, cuándo y con quién, enterrarlos en cambio no sirve para nada aunque parezca más fácil porque no te toca enfrentarte a ellos.
  • Intentar recordar cualquier pequeña victoria del pasado puede dar fuerzas y no infravalorarlas, porque a veces son lo único que tenemos.
  • Nadie te va a salvar. Eso es tu propia responsabilidad. Hay quienes te van a apoyar, tender una mano, pero nadie puede con su propio peso y con el tuyo todo el camino.
  • La flexibilidad es una gran virtud para cambiar, te permite no verlo todo blanco o negro y relativizar las situaciones.
  • Cambiar es difícil, pesado, no siempre gratificante y te hace ver todo lo que haces mal. Pero es necesario.
Sigo teniendo mucho camino por delante y sigo teniendo cambios por hacer, pero poco a poco voy haciendo pequeñas cosas que mejoran mi vida y teniendo pequeños logros personales.

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