miércoles, 17 de abril de 2019

El cambio

Cambiar es difícil. 

Los cambios conllevan un duelo. Incluso, los que son a mejor, pues en cada cambio, hay algo que dejamos atrás, algo a lo que nos hemos acostumbrado. Y las personas somos muy dadas a mantener nuestras costumbres. "El mejor predictor de la conducta futura, es la conducta pasada"

Nos sentimos cómodos en nuestras costumbres porque ya conocemos el resultado, pero no sabemos lo que sucederá si cambiamos. Creemos que el puzzle encaja a la perfección.

Y es que por mucho que nos digan que va a ser mejor, nos cuesta visualizarlo. ¿Cómo encajará esta nueva pieza?

Al final somos ambivalentes, contradictorios, ¿y tal vez hipócritas?

Decimos que queremos cambiar y repetimos las mismas malas costumbres que ya sabemos como acaban, que ya sabemos que no acaban bien.

No sé si hipócritas, yo diría imperfectos, temerosos ante la incertidumbre, llenos de falta de confianza, de dudas, con una mochila más o menos cargada de fracasos, y cansados, muy cansados. ¿Cuánto más habrá que cambiar?

Pero, aunque las cosas no vayan al ritmo deseado, aunque cueste, aunque sea difícil, desistir es perder.


Tal vez nos quede mucho camino por delante, ¿quieres que vayamos despacito?
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domingo, 4 de febrero de 2018

La friendzone

En mundo de la ficción e incluso en la realidad, existe un tópico, un cliché, que odio de manera muy particular:

"Si amas a alguien y eres bueno, mereces ser correspondido"
O dicho de otra manera: "Nadie merece estar en la friendzone"

NO

Simplemente no. Me niego a aceptar tal argumento.

Es tan reduccionista, tan simplón y tan trillado, que aún me sorprende que la gente sea tan poco crítica y lo acepte sin rechistar como algo natural.

Es un argumento que simplifica los sentimientos humanos y los convierte en una meritocracia, simple y fácil de juzgar. Culpa a una persona de no querer a otra (¡como si uno eligiese qué sentir!) y además, convierte a quien ama en un mártir, que es buena persona simplemente porque se enamoró.

Hay veces en las que, efectivamente, el enamorado es una buena persona. Pero los hay que no, simplemente están enamorados/obsesionados y eso automáticamente les convierte en buenas personas que merecen ser correspondidas.

Basta con hacer una búsqueda rápida por internet para encontrar artículos en los que se victimiza a estas personas "Los 10 personajes más famosos y tristes que han sido enviados a la friendzone" o "15 Personajes de la pantalla grande que fueron condenados a la friendzone; ¡adiós soldados caídos!" (ojito con el "condenados" y el "adiós soldados caídos", son todos unas víctimas de los desalmados que no les corresponden)


Las personas no decidimos enamorarnos. Pasa y punto. Tanto para un lado, como para el otro. 
Y criticar los criterios inconscientes o conscientes de una persona para enamorarse es hipócrita.

Cuando Leonard (en teoría normalucho) de The Big Bang Theory critica a Penny (una chica guapa) por enamorarse siempre de chicos guapos, está siendo un hipócrita. Tú Leonard, te has enamorado de una chica PORQUE es guapa. Porque se pasa la vida criticándola, y parece que no le interesan sus aficiones. Solamente parece interesarle porque es guapa. (Este artículo lo explica mejor que yo).

Y si dudas, pregúntate por qué te has enamorado de las personas que te has enamorado. O mejor aún, ¿por qué no te has enamorado de otras personas en cambio?

¿Sigues pensando que tienes derecho a juzgar?

En definitiva, puede darnos pena que alguien sufra por no ser correspondido. Pero en vez de pensar que es culpa de la otra persona, deberíamos desearle a la persona que lo supere y encuentre la felicidad en otro lugar.

Resultado de imagen de friendzone sexzone

Por último, os dejo con una reflexión: El mismo derecho tiene a enfadarse alguien por ser metido a la friendzone, que la persona que es metida en la lovezone o sexzone. O sea, ninguno.

Si no te gusta lo que hay, libre eres de marcharte, sin rencores.
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miércoles, 25 de octubre de 2017

Imperfecta

Mírame.
Quiero que me veas tal y como soy.

Sí, estoy asustada por lo que puedas ver. Es posible que no te guste.
Estoy lejos de la perfección.
Tengo mil defectos. He cometido errores.
Y me han hecho daño. Pero eso ya lo sabes.

¿Sabes? No siempre me gusto. Y a veces olvido que quiero que me veas a mi y me pongo una máscara.

Pero realmente quiero mostrarme a ti tal y como soy.
Porque soy imperfecta, , pero albergo cosas bellas en mi interior.

Sueños, deseos, esperanzas.
Y amor.

Puedo compartirlos contigo, si quieres.

¿Lo entenderás?

 Entra en mi mundo.
Pon los pies en mi tierra
y mira mis estrellas.
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viernes, 8 de septiembre de 2017

Mi monstruo

Debajo de mi cama vive un monstruo.
Es muy ruidoso y le gusta jugar conmigo, no me deja dormir por las noches, pero de día no se queda tranquilo tampoco.
Me suele acompañar a todas partes, aunque es tímido y se esconde cuando estoy con gente.

Es más bien pequeñito, pero pesa mucho y le gusta subirse a mi hombro a desequilibrarme y susurrarme cosas.
Yo intento quitármelo de encima, pero se engancha en mi pelo y, aunque logre quitármelo, es muy persistente y vuelve a subirse en cuanto me descuido.

Le gusta hurgar en las heridas y canturrear en bucle. Detesta la tranquilidad y no entiende el significado de la palabra paz. Sólo quiere divertirse a mi costa.

A veces logro ignorarlo, pero siempre se inventa una nueva forma de desquiciarme. 
Sabe muy bien dónde duele, pero también conoce muy bien lo que me gusta y sabe perfectamente cómo convencerme de que haga lo que él quiere.

Porque, aunque sea un monstruo, tiene mucho encanto y es muy inteligente e ingenioso.
Pero a mi no me engaña. Es perturbador y su única intención es absorber mi energía.

Hay veces que me gana por agotamiento y simplemente le dejo ahí. Y entonces lo único que puedo hacer es coger fuerzas, quitármelo de encima y esperar a que un día aprenda la lección y se canse de jugar conmigo.



Otro día, otra lucha.
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