lunes, 15 de mayo de 2017

El poema de los carroñeros

No importa que te griten
o que susurren a tus espaldas.
No dejes que te toquen sus palabras.

Que te miren por encima
que te ignoren mientras hablas
No te calles. No sucumbas a su trampa.

Si te aprietan, 
te presionan, 
te corroen, 
te apalancan
te hostigan, 
te envenenan, 
te humillan, 
te descartan.

Si te quieren invisible, copia, y de las baratas
y tu eres única, irrepetible, libre y tuya, les desarmas.

Porque al mal entendedor 
no le importan mil palabras.
No preguntan, te atacan, 
no escuchan, se ensañan.

Ellos juzgan sin piedad,
les da igual si así te hieren
ellos creen lo que quieren,
y les da igual si es la verdad.

Empatía ¿para qué?
si su culo es más bonito
y si ven que te ha dolido
te dicen "olvídate".

Pero no, tú no te olvides
que quieren que te rebajes
tú eres más de lo que creen
y algún día lo verán.



Dedicado a todos aquellos Carroñeros que cuando te ven mal, corren a rematarte.
A aquellos a los que les da igual cuánto daño pueden llegar a hacer a alguien y que, aunque vean que son dañinos, no quieren cambiar.

1 comentario:

  1. Hola Mir.
    Me gustan mucho tus poemas porque me llegan, jaja. Si, esos carroñeros son insoportables. Con el tiempo he aprendido a ignorarlos, pero es difícil.
    Un beso enorme.

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